Si los placeres no son tan vivos las penas han perdido también gran parte de su intensidad
Frases célebres sobre: tam. [Página 254]
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Si los placeres no son tan vivos las penas han perdido también mucha parte de su intensidad.
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El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bien suele ir juntamente con sus huesos a la sepultura.
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Mendigo como soy, también soy pobre en agradecimiento.
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Vale más ser completamente engañado, que abrigar la menor sospecha.
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La única manera de vivir es aceptar cada minuto como un milagro irrepetible, que es exactamente lo que es: un milagro irrepetible.
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Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra pequeña vida termina durmiendo.
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Si las masas pueden amar sin saber por qué, también pueden odiar sin mayor fundamento.
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Es abuso, cualquier comportamiento encaminado a controlar y subyugar a otro ser humano mediante el recurso al miedo y la humillación, y valiéndose de ataques físicos o verbales
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Las medidas templadas, que equivalen a remedios prudentes, son hartamente nocivas cuando el mal es violento.
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Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso
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No tratemos de alabar lo que intentamos vender.
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El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje.
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La mayoría de las historias erróneas son las que creemos que mejor conocemos y, por tanto, nunca examinamos o preguntamos.
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Pienso que a veces una cosa nos aterroriza porque descubrimos algo siniestro detrás de una cara bonita. Las cosas también nos asustan porque de alguna manera nos tocan alguna fibra sensible. Tememos a cosas que son diferentes de nosotros.
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Si nos sentimos seguros de lo que sucederá, nos atamos al futuro y nos aislamos de las sorpresas esenciales.
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No, no uso un iPod. Tampoco mis hijos. Mis hijos, en muchos aspectos, están tan malcriados como muchos otros niños, pero al menos en esto he lavado su cerebro: No uséis Google y no uséis un iPod.
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Honestamente, nunca he arrojado una silla en mi vida.
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A veces miraba a los soldados heridos con envidia. Le parecía que las personas con cuerpos lacerados debían ser peculiarmente felices. Deseaba que él también hubiera podido ostentar una herida, un rojo emblema del valor.
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El conocimiento es el paradigma teórico, el qué hacer y el por qué, la capacidad es el cómo hacer. Y el deseo es la motivación, el querer hacer. Para convertir algo en un hábito de nuestra vida, necesitamos esos tres elementos.