Dos perros pueden matar a un león.
Frases célebres sobre: tar. [Página 233]
Hay un total de 9898 freses célebres sobre "tar" este sitio web. [Página 233]
-
-
Quién mal casa, tarde enviuda.
-
Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
-
Entre todos la mataron y ella sola se murió.
-
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
-
Más vale estar solo que mal acompañado.
-
Pedir celos es despertar a alguien que está durmiendo.
-
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
-
Nunca es tarde si la dicha es buena.
-
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
-
Más vale tarde que nunca.
-
Es más fácil suplantar un ídolo en la conciencia de los idolatras; no así destruir la idolatría. Por eso los suplantadores tienen mejor suerte que los reformadores
-
Para escribir este libro he usado el lenguaje mesurado y sobrio del testigo, no el lamentoso lenguaje de la víctima ni el iracundo lenguaje del vengador: pensé que mi palabra resultaría tanto más creíble cuanto más objetiva y menos apasionada fuese; sólo
-
Si faltaren las fuerzas, la audacia cuando menos, será su gloria; en las empresas grandes basta con haber empleado la voluntad
-
No condeno el franquismo porque de él y no del antifranquismo —totalitario y terrorista en su mayoría—, de la paz y prosperidad legadas por el franquismo, han nacido la democracia y la monarquía constitucional que estos antifranquistas retrospectivos está
-
Me siento al piano a las nueve de la mañana y las señoritas musas han aprendido a estar a tiempo para cada cita.
-
Todavía la naturaleza no produce arboles que den fruto de justicia y bienestar. Sembremos y cultivemos
-
Sabemos también que por tenue que fuese no siempre se siguió este sistema de discriminación entre útiles e improductivos y que más tarde se adoptó con frecuencia el sistema más simple de abrir los dos portones de los vagones, sin avisos ni instrucciones a
-
Pocos son los hombres que saben caminar a la muerte con dignidad, y muchas veces no aquellos de quienes lo esperaríamos. Pocos son los que saben callar y respetar el silencio ajeno.
-
¿Pero era posible adaptarse a todo en los campos de concentración? Su pregunta es extraña. El que se adapta a todo es el que sobrevive; pero la mayoría no se adaptaba a todo y moría.