Nunca hizo rico al hombre el dinero, porque solamente le sirve para aumentar su codicia
Frases célebres sobre: tar. [Página 494]
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Cualquiera puede quitarle la vida a un hombre libre, pero no la muerte; mil puertas abiertas conducen a ella
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Dejar que digan, escucharlo, sufrirlo todo; no espantarse por nada y continuar con fidelidad y buen ánimo
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En lugar más bajo estarás más seguro.
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No se debe imitar a uno solo, aunque sea el más sabio.
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Ningún hombre será marinero si encuentra alguna manera de que lo envíen a prisión, pues estar en un barco es como estar en una cárcel, pero con el riesgo añadido de morir ahogado.
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Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es resultado de imitar a aquellos a los que no podemos parecernos.
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Si los males no pueden evitarse, es de sabios reducir el intervalo de espera; estar conscientes, nada más, de cuáles serán los sufrimientos que pueden alcanzarnos si intentamos emprender el vuelo; y sufrir únicamente su daño real sin los conflictos antici
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El dinero cae en las manos de algunos hombres como un denario cae en una alcantarilla.
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El primer arte que debe aprender un rey es a soportar la envidia
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Es mejor estar en la cruz con el Salvador que mirarle solamente
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Morirás, es estúpido temer lo que no puedes evitar.
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Con tal de estar con Dios, ¿qué más da que sea de una manera o de otra? Puesto que realmente sólo le buscamos a Él, y no lo encontramos menos en la mortificación que en la oración -sobre todo cuando nos envía la enfermedad-, nos deben parecer tan buenas t
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La vida humana es dondequiera un estado en que hay mucho que aguantar y poco que gozar
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Con esta disposición de ánimo, determiné un día refugiarme en la soledad y evitar todo contacto con los hombres. Me dirigí a cierto paraje, no lejos del mar. ... Me gusta pasar así el rato: puedo conversar conmigo mismo sin estorbo. Para quien ama la medi
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Sus palabras sobre el ejercicio de la paciencia, y sobre el estar prontos a servir y ajenos a la ira, son éstas: a quien te golpee en una mejilla, preséntale la otra, y a quien quiera quitarte la túnica o el manto, no se lo impidas. Más quienquiera que se
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En la vida, en el amor, no podemos trascender a convertirnos en la experiencia del ser amado, así que nos tenemos que quedar con lo que del amor somos capaces de experimentar por nosotros mismos.
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Para permanecer jóvenes tenemos que estar permanentemente en estado de curiosidad intelectual.
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Y al ostentar desnuda tus hechizos, el mar, con un abrazo tembloroso, te envuelve en haz de onduladores rizos.
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Y aquel arrojarme a la tierra, aquel gritar alto el nombre en el silencio, era dulzura de sentirme vivo.