La actividad del ojo puede dividirse en mirar y observar. El mirar sirve en primer lugar para nuestra seguridad corporal, la observación empieza allí donde concluye el mirar; conduce a disfrutar de las imágenes descubiertas por la mirada.
Frases célebres sobre: tar. [Página 277]
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Los peligros de establecer una doctrina errónea se pueden evitar, si la propia doctrina asegura que no es un todo completo y que está al servicio de los individuos vivos, del futuro y de la evolución posterior y que, en consecuencia, se subordina a éstos.
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¡Rommel, grandísimo bastardo! ¡He leído tu libro!
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Un organismo vivo produce entropía positiva y por ello tiende a aproximarse al grado de entropía máxima qué es la muerte. Para evitarlo se alimenta.
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Cuando los fantasmas duermen, las nubes son blancas; vuelan despacio para no despertarlos. Los mecen y los llevan lejos. Cuando los fantasmas despiertan, las nubes se vuelven grises y se agazapan en el horizonte. Cuando los fantasmas se enfurecen, entonce
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El Padre Matías decía misa por las tardes. Además todas sus misas eran con sermón. En los sermones no hablaba de la doctrina ni de los milagros; prefería explicar cosas relativas a la justicia de los hombres. La iglesia donde oficiaba se llenaba de gente;
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Todo secreto para alargar la vida consiste en no acortarla
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Ahora me han derrotado, pensó. Soy demasiado viejo para matar tiburones a garrotazos. Pero lo intentaré mientras tenga los remos y la porra y la caña.
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No comprendo estas cosas. Pero es bueno que no tengamos que tratar de matar el sol o la luna o las estrellas. Basta con vivir del mar y matar a nuestros verdaderos hermanos.
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Me gustaría tener el derecho de vida y de muerte, para no hacer uso de él.
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La clave de la educación no es enseñar, es despertar.
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Este pez podría alimentar a mucha gente, pero ¿Serían dignos de comérselo? No claro que no.
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Nadie debiera estar sólo en su vejez, pensó. Pero es inevitable.
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Pez, vas a morir de todos modos, ¿Tienes que matarme también a mí?
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Pero yo prefiero ser exacto. Luego, cuando venga la suerte, estaré dispuesto.
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Pero lo hombres no están hechos para la derrota – dijo –. Se les puede destruir, pero no derrotar.
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Nadie debiera estar solo en su vejez. Pero es inevitable que así sea.
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Cazo porque, mientras mate o vea matar, no me mataré a mí mismo.
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¿Por qué los viejos despertarán tan temprano? ¿Será para tener un día más largo?
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Mi antorcha despejando la noche de tus labios libertará por fin tu esencia creadora.