Si alguna vez, ve saltar por la ventana a un banquero suizo, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar.
Frases célebres sobre: tar. [Página 460]
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Los pueblos a quienes no se hace justicia se la toman por sí mismos más tarde o más pronto.
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No siempre depende de nosotros ser pobres; pero siempre depende de nosotros hacer respetar nuestra pobreza.
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Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo.
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El hombre ocioso sólo se ocupa en matar el tiempo, sin ver que el tiempo es quien nos mata.
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El lenguaje de los políticos suele servir para ocultar y no para expresar pensamientos. Pero a algunos políticos no intentaría yo convencerlos de que fueran sinceros: podría darse el caso de que no hubiese nada que ocultar.
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¿Cómo vivir? Me preguntó alguien en una carta, yo le iba a preguntar lo mismo.
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Creo que habría sido más fácil de soportar, desde el punto de vista psicológico, si hubiéramos estado encarcelados de forma más evidente: recluidos en una celda, por ejemplo.
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Si no existiera dios habría que inventarlo.
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Si Dios no existiera tendríamos que inventarlo.
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No es suficiente conquistar, se debe aprender a seducir.
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Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
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La pesadumbre es una enfermedad en la que cada paciente debe tratarse a sí mismo.
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El amor propio es el instrumento de nuestra conservación. Se asemeja al mecánico de la reproducción del género humano: es necesario, nos causa placer debemos ocultarlo.
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La religión y la moral ponen un freno a las energías de la naturaleza, pero no las destruyen. El borracho encerrado a medio jarro de sidra por cada comida, ya no se emborrachará, pero no por ello dejará de gustarle el vino.
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Si alguna vez ven saltar por la ventana a un banquero suizo, salten detrás. Seguro que hay algo que ganar
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El hombre ha nacido para vivir entre las convulsiones de la inquietud o en la letargia del aburrimiento
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No le faltan encantos a este hermoso mundo ni tampoco amaneceres para los que merece la pena despertar.
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Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores.
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Yo, como don Quijote, me invento pasiones para ejercitarme.