Y si me interroga en la hora final, dile que sonreí de temor a que él llorara.
Frases célebres sobre: temo. [Página 13]
Hay un total de 542 freses célebres sobre "temo" este sitio web. [Página 13]
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Los pueblos igualitarios sienten repugnancia y temor ante la más ligera insinuación de ser tratados con generosidad o de que una persona piense que es mejor que otra.
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El gesto contrariado, la mirada perdida, ponían en su rostro una mezcla de cobardía y temor.
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Mucho más lo creería si os viera hacer frente a alevosos ataques; la virtud de aquella esposa que no corre nunca el riesgo de ser seducida no es la que sale mejor parada, sino la de esa otra que tan segura se siente de sí misma que, sin temor alguno, se e
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Soñando cada año en los crisantemos sueño por ellos.
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Si logro encontrarlo, podré escapar; si no, valeroso forastero, temo haberos mezclado en mis desdichas: Manfredo sospechará que sois cómplice de mi fuga, y seréis víctima de su resentimiento.
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Los buenos aborrecen el vicio sólo por amor a la virtud. Tú no te harás culpable de nada por temor al castigo
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El hombre avaricioso está lleno de temores, y quien vive con temor será siempre un siervo.
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Temo más lo que está dentro de mí que lo que viene de fuera
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La epistemología, en el nivel de la historia natural, es en su mayoría inconsciente y en consecuencia difícil de modificar.
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Algunos se equivocan por temor a equivocarse.
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Tratemos de ver con el corazón.
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Tal vez la vida es sólo eso... Un sueño y un temor.
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¿Comenzaba yo a metamorfosearme? Estuve seguro que sí. Ello empezó a inquietarme, a despertar en mí muy serios temores, y creí, en más de una ocasión, no reconocerme del todo al cruzar ante un espejo.
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El arrepentimiento no es tanto el pesar por el mal que hemos hecho como el temor al mal que puede sobrevenirnos como consecuencia.
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La moderación es un temor a caer en la envidia y en el desdén que merecen los que se embriagan con su dicha; es una vana ostentación de la fuerza de nuestro ánimo; y finalmente, la moderación de los hombres que se ven muy encumbrados es un deseo de parece
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La esperanza y el temor son inseparables y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor.
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Prometemos según nuestras esperanzas y cumplimos según nuestros temores.
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Aquellos a quienes se condena al suplicio manifiestan a veces una fortaleza y un desprecio a la muerte que en realidad no es más que el temor a mirarla cara a cara; de modo que puede decirse que esa fortaleza y ese desprecio son para su ánimo lo que la ve
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Más que un dolor para el mal que hemos causado, nuestro arrepentimiento es un temor del mal que nos pueda suceder