No se hace buena literatura con buenas intenciones ni con buenos sentimientos.
Frases célebres sobre: ten. [Página 468]
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El jugador de Bolsa es táctico; el especulador, el estratega. Cuando uno se traslada al terreno del otro, no tendrá éxito ninguno de los dos
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Sólo puede entender los problemas de la Bolsa el que los ha vivido con su propia experiencia
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No hay cincuenta maneras de combatir, sólo hay una, vencer. Ni la revolución ni la guerra consisten en auto compadecerse.
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Toda una nación reside en un grupo de personas que piensan con más vigor e intensidad que los demás. El resto no cuenta.
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Gobernar quiere decir hacer descontentos.
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Gobernar significa descontentar
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No es fácil derribar a los autócratas, pero en cuanto se tambalean sus más firmes sostenes los abandonan
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Es posible que me hubiera aniquilado la tristeza, si no me reanimase la facilidad que tenía para descubrir la parte cómica de las cosas
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La existencia sería intolerable si no hubiera ensueños
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No basta tener espíritu. Además, hay que tener suficiente espíritu para evitar tener demasiado
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Porque sólo existe la verdadera intensidad en lo que es duradero y difícil
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Para morir de amor hay que tener tiempo
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La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.
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Lo único importante es la conversación para obtener una cosa de otro, es tenacidad, voluntad y hablar, machacar. Siempre sucumbe el más débil.
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Cuando las coasa no van bien, nada como cerrar los ojos y evocar intensamente una cosa bella
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Sería necesario imponer esta regla: no repetir jamás una afirmación malévola sin verificar su contenido. Aunque es cierto que así nunca se hablaría de nada.
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En la conversación, como en la guerra, basta resistir un cuarto de hora más que el adversario. La tenacidad vence sobre la razón, sobre la Ciencia: reduce al adversario al silencio por medio del aburrimiento
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Los hombres muy enamorados esperan del matrimonio una felicidad tan extraordinaria que a menudo se sienten defraudados
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Los enamorados creen siempre, y por error, que su amor ha nacido gracias al encuentro de un ser excepcional. La razón es más bien que el amor preexistente busca su objeto en el mundo y, si no lo encuentra, lo crea.