Debemos terminar con esta tristeza, tenemos que inventar un nuevo amor
Frases célebres sobre: ter. [Página 472]
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Los cuerpos se revuelven tan certeros, guiados del amor, como esos astros que, arriba, sólo ven tus ojos puros.
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Seamos ese pedazo de cielo, ese trozo en que pasa la aventura misteriosa, la aventura del planeta que estalla en pétalos de sueño.
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Con un olor de olvido en los cabellos, con un sonar de venas misteriosas.
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Deja que, así, te exprese, cuando huyen las palabras, ay, expresión del tacto, única voz precisa, deja que, así, te exprese mi ternura.
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¿Creías que el mundo termina donde tú acabas? Tú eres ya no fin, pero ni siquiera comienzo de ninguna cosa. No eres comienzo ni de ti mismo.
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¡ Qué espanto causa el rostro del fascismo ! Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada
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Era flaquita, negrita, linda. Bah, en realidad linda no fui nunca. Era más bien interesante, pícara, atractiva
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Cuando me enteré de que mi personaje en Labyrinth había existido de verdad, me aterré.
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Nada ha cambiado desde las películas de Harry Potter.
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A las brutalidades del progreso llámanselas revoluciones. Cuando han terminado se reconoce que el género humano ha sido zarandeado, pero ha avanzado.
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Cuando se aproximan dos bocas consagradas por el amor, es imposible que por encima de este beso inefable, no se produzca un estremecimiento en el inmenso misterio de las estrellas.
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La virtud es un libro austero y triunfante en que todo padre debe hacer deletrear a su hijo.
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Yo fui una mujer de muchas pasiones y de un solo amor. Del amor que llevo a todos lados: en mi cartera tengo una foto de Luis
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Estoy obsesionada con las compras. Me gusta comprar cosas en Internet. Trato todo tipo de artilugios extraños que pude conseguir.
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Es definitivamente más divertido interpretar a un tipo malo. Se siente mucho mejor que interpretar uno de los buenos.
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El sufrir merece respeto, el someterse es despreciable.
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Lo terrible no es vivir, sino haber vivido.
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Jamás me cansaré de repetirlo: la muerte no es la noche, sino la luz; no es el final, sino el comienzo; no es la nada, sino la eternidad.
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Dios no podría añadir a la felicidad de los amantes otra cosa que la eternidad de su amor.