En efecto, la dama que debía conducirme era, como ya lo dije, de una belleza perfecta y de un aspecto tan arrogante que al principio la tomé por la princesa misma.
Frases célebres sobre: tomé. [Página 2]
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Tomé su mano, como lo hice antes. Me dirijo a ella, más bien tímidamente y al azar: el amor carnal no es la totalidad del amor ¡Es el amor!, respondió Marie.
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No conozco la sentencia, y yo hace mucho tiempo que tomé la decisión, como tantos españoles, de tener el buen gusto de no hablar de ese personaje, de Bono.
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Cuando yo tomé la decisión de dejar el segundo año de Medicina, mi padre sintió que cometía una aberración al abandonar mi carrera para dedicarme a ser actor. Pero enfrenté con valentía la rigidez de su carácter. Yo sabía que el ser actor era tan noble, d
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No os toméis la vida demasiado en serio; de todos modos no saldréis vivos de ésta.
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No os toméis la vida demasiado en serio; de todas maneras no saldréis vivos de ésta
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Tomé una respiración profunda y escuché el viejo rebuzno de mi corazón: soy yo, soy yo, soy yo.
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Tomé un curso de lectura rápida y fui capaz de leerme 'La guerra y la paz' en veinte minutos. Creo que decía algo de Rusia
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Tomé algunas fotografías de lo que hacía, como hago a menudo, porque considero que si fotografío mi trabajo, puedo verlo de una manera diferente. Es como cuando te miras en un espejo, y te das cuenta de todas las imperfecciones y asimetrías, que no puedes
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Bueno, lo primero que he hecho al volver a mi barrio tras ser Campeón, fue ir a buscar a mi padre en la fábrica de zapatos. Él estaba en su lugar de trabajo, le tomé su mano que tenía un zapato a medio hacer y le he dicho Hoy fue tu ultimo día en esta fáb
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Siempre quise ser actor, desde que tenía diez años. Y a los dieciséis ya me lo tomé totalmente en serio.
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Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo, yo tomé el menos transitado, y eso hizo toda la diferencia.
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Las lágrimas corrieron por su rostro. Su mano temblorosa buscó el apoyo de la mesa para poder sostenerse, mientras me tendía la otra. La tomé entre las mías, estrechándola con firmeza. Cayó mi cabeza sobre aquella mano fría. Mis lágrimas la humedecieron y