No es verdad que el pueblo que sea sea incapaz de gobernarse a sí mismo si se encuentra una forma conveniente para que exprese su voluntad.
Frases célebres sobre: tra. [Página 30]
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La opinión pública, tan respetada y tan invocada, no es otra que la opinión del pueblo.
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¿Qué le importa la condena eterna a quien ha encontrado por un segundo lo infinito del goce?
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Consentir que nos condecoren es reconocer al Estado o al príncipe el derecho de juzgarnos, ilustrarnos, etc.
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El gusto de la concentranción productora debe reemplazar, en un hombre ya maduro, al gusto de la desperdigación.
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Esa necesidad de olvidar su yo en la carne extraña, es lo que el hombre llama noblemente necesidad de amar.
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No hay trabajo más largo que aquel que no nos atrevemos a empezar. Se convierte en pesadilla.
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Para conocer la dicha hay que tener el valor de tragársela.
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Para no ser los esclavos martirizados del tiempo, embriagaos, ¡embriagaos sin cesar! con vino, poesía o virtud, a vuestra guisa.
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Se debe trabajar, si no por inclinación, por lo menos de desesperación, ya que, bien probado, el trabajo es menos aburrido que divertirse
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El principio de mundialización de la información va en contra del principio universal de la solidaridad. Ello es así porque la información se agota en sí misma y ella misma es su fin.
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Mientras el trabajo se percibía como una alienación cabía hacerle desempeñar un papel subversivo ... Pero en nuestra nueva logística de interacción hombre-máquina ya no hay tal trabajo. el hombre y la máquina están en interfaz. Ya no existe un sujeto del
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No existe nada más contrario al pensamiento y a la escritura que su actualización en tiempo real en una pantalla o un ordenador. Escribir se basa en la disociación de la pantalla y del texto, de la imagen y del texto. Hace falta una mirada, una distancia.
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Me han preguntado si he perdido el conocimiento tras la caída, pero les he dicho que tranquilos, que nunca lo tuve.
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Yo me vestía como David Bowie. La verdad es que era un clon. Me teñí el pelo de rojo, llevaba trajes y grandes tacones de plataforma decorados con estrellas.
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No soy un hombre de traje; sólo los uso para las ocasiones importantes.
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Te encontrarán, se llevarán el Anillo. Y tú suplicarás por tu muerte para no ver el final.
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No tenía ninguna intención de ser un actor. Era bastante bueno en ello. Yo era bastante capaz de hacer otras cosas, pero nunca fui nada bueno en ninguna otra cosa.
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Demostrar que tengo razón sería admitir que puedo no tenerla
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¡Me tratáis como a un Basilio cualquiera!