La mayoría de los hombres emplean la mitad de su vida en hacer miserable la otra
Frases célebres sobre: tra. [Página 675]
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Acontece a veces que una mujer oculta a un hombre toda la pasión que por él siente, mientras él finge por ella una pasión que está lejos de sentir
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Es empresa vana tratar de ridiculizar a un necio rico: las carcajadas están de su parte.
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Es menester reír aún sin haber encontrado la felicidad, no sea que muramos sin haber reído nunca.
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El hombre guarda mejor el secreto ajeno que el suyo; la mujer, por el contrario, guarda mejor su secreto que el ajeno.
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Cuando una mujer bella elogia la belleza de otra, puede estar segura de que es más hermosa que la elogiada.
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Entre el sentido común y el buen gusto se encuentra la diferencia entre una causa y su efecto.
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La ficción nunca es pura y la invención novelesca siempre es alimentada por la experiencia, ya se trate de la experiencia cotidiana o de hechos que se pueden encontrar en la vida, en la prensa y que uno siente el deseo de metamorfosear un poco en el marco
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La vida es corta y enojosa, transcurre deseando siempre
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Un amigo fiel es bastante para un hombre; lo difícil es encontrar un amigo fiel
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El amor nace súbitamente, sin más pensar, por temperamento o por debilidad, un rasgo de belleza nos detiene y nos decide. La amistad, por el contrario, se forma poco a poco, con el tiempo, por la práctica, por un largo trato
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Cuando un pueblo se exalta es difícil calmarlo; pero cuando está tranquilo es difícil saber cuándo va a exaltarse.
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La mayoría de los hombres emplean la primera mitad de su vida en hacer miserable la otra media
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Para llegar a la meta de sus propósitos, la mayoría de los hombres es más capaz de un esfuerzo extraordinario que de una larga perseverancia
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Cuando una lectura os eleva el espíritu y os inspira sentimientos nobles y valerosos, no busquéis ninguna otra regla para juzgar la obra: es buena y está hecha por una mano de artista
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Se parece mucho al trabajo del artesano, sí. No sé si escribir es un oficio, creo que es sobre todo un estado. O quizá sea un oficio especial.
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Los mismos temas siempre vuelven a aparecer, volvemos a caer en los mismos temas una y otra vez. El autor está condenado a ello, es desesperante.
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Es la mejor imagen que he encontrado del infierno: la vida cotidiana privada de deseos, sin los sueños que le sirven de combustible. Eso es terrible.
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No le gusta el deporte, máxime porque su padre le transmitió su propia antipatía por el ejercicio físico, el cual no es a sus ojos sino una pura pérdida de tiempo y sobre todo de dinero.
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En principio yo trabajo todas las mañanas, si no funciona, no puedo ser indiferente, pero no veo qué otra cosa podría hacer. Y es lo que más me gusta aunque a veces sea desolador; pero incluso cuando es desolador, es interesante.