De haber escrito mi propio epitafio este hubiese sido: Tuve una riña de enamorados con el mundo.
Frases célebres sobre: tuve. [Página 15]
Hay un total de 293 freses célebres sobre "tuve" este sitio web. [Página 15]
-
-
Soy un fantasma que desea lo que todos los fantasmas -un cuerpo- después del largo tiempo que estuve cruzando avenidas inodoras del espacio sin vida al no olor incoloro de la muerte...
-
Nunca fui orgulloso o interesado y siempre estuve satisfecho con el puesto en el país en el que vivo y al que amo, nunca he buscado ni deseado otro puesto, pero ahora me es penoso estar aquí ocioso y no poder hacer nada por la patria acosada.
-
En la vida caí tantas veces que llegué a tocar el suelo con la frente, pero tuve fe para levantarme siempre. Y todo lo hice sola
-
Lo más lindo que tuve en mi vida fue el alma
-
Estuve enfermo todo ese periodo. Estuve viajando mucho, viviendo en hoteles, comiendo mala comida, bebiendo mucho...Demasiado. Hay un estilo de vida que está antes de que tú llegues y te introducen en él. Es inevitable.
-
Nunca tuve un día de trabajo en mi vida, todo era diversión
-
Siempre tuve por muy irreflexiva aquella opinión, muy común entre nosotros, que le compara a un pájaro posado en una rama, cantando libre y caprichosamente, sin conocimiento de las miserias y trabajos de los demás hombres.
-
Tuve una vez en mis manos a uno de esos pájaros. Había muerto y caído a la tierra. Sus alas extendidas tenían el ancho de mis hombros, y el tamaño de su cuerpo no era mayor que el de mi dedo meñique. Pero esos pájaros no tienen patas. Duermen en el viento
-
Tuve que luchar contra mí misma para no caer en esa anticipación del desamparo y de la desdicha, para volver a ejecutar actos cotidianos, saber que aún vivías y estarías pronto de vuelta en el Jardín Azul.
-
Vuelvo más avaro, más ambicioso, más sensual, aún más cruel y más inhumano, porque estuve entre los hombres
-
Durante toda mi vida me he visto obligado a dar clases para poder vivir. Durante un tiempo lo dejé para dedicarme sólo a la poesía, pero en cuanto nacieron mis hijos y empezaron las obligaciones, hipotecas y demás, tuve que volver a las aulas.
-
La primera captación en serio que tuve de las cosas fue cuando aprendí el arte de pedalear con la mano una bicicleta, colocada al revés e impulsé la rueda trasera preternaturalmente ligero. Yo amaba la desaparición de los rayos el modo como el hueco entre