Vale más consumir vanidades de la vida, que consumir la vida en vanidades.
Frases célebres sobre: vanidad. [Página 3]
Hay un total de 140 freses célebres sobre "vanidad" este sitio web. [Página 3]
-
-
Teniendo por mejor en mis verdades consumir vanidades de la vida que consumir la vida en vanidades.
-
Me causa tristeza que una vez más se use Sevilla como un escaparate de la feria de las vanidades cuando hay ocho poblados chabolistas en la ciudad
-
Cuando tenéis 50 empezáis a pensar cosas en las que no habías pensado antes. Yo solía pensar que envejecer tenía que ver con la vanidad, pero en realidad tiene que ver con perder gente que queréis. Tener arrugas es trivial.
-
Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir.
-
Estar celoso es el súmmum del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad.
-
Estar celoso es el colmo del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad
-
Ser celoso es el colmo del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad.
-
Vivir siempre angustiada es producto de grave vanidad.
-
La especie más temible de los vanidosos es la de los que tienen, en efecto, motivos para su vanidad
-
La avaricia y la vanidad son los oficiales de alistamiento de la maldad: una vez pagado el dinero, la conciencia escapa corriendo.
-
La vanidad dice al hombre lo que es honor; la conciencia le dice lo que es justicia
-
Cuando los grandes hombres se dejan abatir por la duración de sus infortunios, demuestran que sólo los soportaban por la fuerza de su ambición, y no por la de su ánimo, y que, sin más diferencia que una gran vanidad, los héroes son iguales que los demás h
-
El orgullo, que tanto alienta nuestra vanidad, nos sirve a menudo para moldearla.
-
La adulación es una moneda falsa que tiene curso gracias solo a nuestra vanidad.
-
Hablamos muy poco, excepto cuando la vanidad nos hace hablar.
-
Esa clemencia, de la que se hace una virtud, a veces se practica por vanidad, otras por pereza, a menudo por miedo, y casi siempre por esas tres razones juntas.
-
El orgullo se resarce siempre y no pierde nada, incluso cuando renuncia a la vanidad.
-
Lo que se llama liberalidad no es por lo regular sino la vanidad de dar, vanidad que preferimos a lo que regalamos.
-
No iría muy lejos la virtud si la vanidad no la acompañase.