La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas veces se usen como sinónimos. El orgullo está relacionado con la opinión que tenemos de nosotros mismos; la vanidad, con lo que quisiéramos que los demás pensaran de nosotros.
Frases célebres sobre: vanidad. [Página 6]
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Habría una manera de resolver todos los problemas económicos: colocarle impuestos elevados a la vanidad.
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Cuida tu reputación, no por vanidad, sino para no dañar tu obra, y por amor a la verdad.
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La única curación contra la vanidad es la risa.
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El deporte es la mayor escuela de vanidad.
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La vanidad es arena movediza.
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La consciencia de la vanidad es un poderoso desinfectante: llena la religión, como llena la vida, de fortaleza, dignidad y benevolencia.
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La forma más elevada de vanidad es el amor a la fama.
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Mira que eres el que ha poco no fuiste y el que siendo eres poco y el que de aquí a poco no serás; verás como tu vanidad se castiga y se da por vencida.
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No buscábamos la pobre satisfacción del medro personal, ni anhelábamos la triste vanidad de los honores, ni queremos otra cosa que no sea el verdadero triunfo de la causa, consistente en la implantación de los principios, la realización de los ideales y l
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La vanidad puede estar unida con un bien natural, pero la envidia supone siempre perversidad en el corazón.
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La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia; el hombre es un ciego que no sabe verse a sí mismo.
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La vanidad de las mujeres es tan grande, que con tal de aparecer amada por alguien, se avendrían a no serlo.
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¡Cuantos desfiguros causa la vanidad!
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Los móviles de la mujer son tres: el interés, el placer y la vanidad.
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La vanidad es la necedad del egoísmo, y el orgullo, la insolencia de la vanidad
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... el vicio clerical por excelencia es la envidia, acompañada por la vanidad y la calumnia.
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La curiosidad no es más que vanidad. En la mayoría de los casos, sólo queremos saber algo para hablar de ello.
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Quien no ve la vanidad del mundo, es que él es, en sí mismo, muy vano.
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La vanidad es el amor propio al descubierto.