Sólo el hombre sabio, sólo aquel cuyos pensamientos son controlados y unificados, hace que le obedezcan los vientos y las tempestades del espíritu.
Frases célebres sobre: viento. [Página 13]
Hay un total de 398 freses célebres sobre "viento" este sitio web. [Página 13]
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Si revelas tus secretos al viento no le eches la culpa al viento por revelárselo a los árboles.
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Estás llena de música, como un árbol al viento.
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Demonios y maravillas, vientos y mareas. A lo lejos ya el mar se ha retirado. Y tú, como un alga dulcemente acariciada por el viento, en las arenas del viento te agitas entre sueños.
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En las piedras quiere tallarse el viento.
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Nuestros cuerpos: auroras y ponientes en la alegría loca de los vientos. ¡El corazón del mundo en nuestra boca!
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El viento tiritaba impaciente en los árboles oscuros, y en algún lugar de la lejanía, detrás del horizonte, murmuraba en voz baja, enfadado, el trueno.
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Guitarra, guitarra mía, por los caminos del viento vuelan en tus armonías coraje, amor y lamento
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Ella se consideraba a sí misma como un cometa navegando en el viento y, asustada de su propio motín interior, cedía a veces a la tentación de pensar en alguien que pusiera freno a sus impulsos; pero esos estados de ánimo le duraban poco. Cuando meditaba e
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En el vasto océano de la vida de diversas formas navegamos, la razón es la carta, pero la pasión son los vientos
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El arte necesita o soledad o miseria o pasión. Es una flor de roca que necesita del viento áspero y del terreno duro.
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El Arte necesita soledad o miseria, o pasión. Es una flor de una roca, que requiere el viento áspero y el terreno duro.
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Estamos durmiendo sobre un volcán... Un viento de revolución nos golpes, la tormenta está en el horizonte.
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Un cuadro no se acaba nunca, tampoco se empieza nunca, un cuadro es como el viento: algo que camina siempre, sin descanso.
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Es preciso aceptar la responsabilidad personal. No es posible cambiar las circunstancias, las estaciones ni el viento, pero sí es posible cambiarse uno mismo.
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Todo es júbilo aquí: la alegre máscara del bailarín inmóvil y el asombro de la muchacha sorprendida al borde del acantilado, mientras el viento sueña con alacranes rubios y alfileres que la niebla diluye.
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Era dulce y era mágico el encuentro, me detuve en la ilusión de tus palabras aún sabiendo que se borran con el viento.
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Como muere el festival de baile, el sonido del viento en los pinos y las voces de los insectos.
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¿Cuál es un viento favorable, en fin, para el que ve que no sabe que el puerto está en buen destino?
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El estanque está revuelto. Hay olas en su superficie. Los sauces están embozados en hojas y viento. El almiar proyecta su imagen ondulante e inmutable sobre el estanque. En torno al almiar, las ranas arrastran sus vientres blancos entre la hierba.