En el libro que te di, deja secar ese beso junto a ti, no dejes que el tiempo arrugue, las hojas del libro que te di
Frases célebres de Amaia Montero. [Página 2]
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Tanto tiempo escribiendo una historia de amor, y es ahora cuando entiendo el dolor, que supone tener que decirte adiós
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Te escribo desde el silencio, donde el miedo no tiene excusa
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Cuando leas esta carta no cierres esos ojos que tienen la luz que me falta
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He soñado siempre con poder volar, desplegar los brazos y no aterrizar, conocer otros lugares y verdades más allá
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He soñado siempre con poder dormir, sobre un lecho de algas y coral, disfrutar del silencio, que reina siempre allí. Y viajar encima de un delfín. cruzar mares sin parar, y nunca llegar al fín...
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He soñado siempre con poder crear una máquina del tiempo y descubrir, el futuro más lejano, donde yo no voy a estar
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Y volver a ver San Sebastián en el siglo XXVI, desde mi nave espacial
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Como dijo aquel genio esta vida es un sueño ¡y soñaré!
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Cierra la puerta, ven y siéntate cerca que tus ojos me cuentan que te han visto llorar, llena dos copas de recuerdos de historias que tus manos aún tiemblan si me escuchan hablar
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Sin ti, ya no regresaré al lugar donde te conocí, lo sé; prohibido recordar, muy bien; seré sincera...
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Tú cuidate, aquí yo estaré bien... olvídame, yo te recordaré...
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Y llena dos copas de recuerdos y historias, que tus ojos me cuenten que te han visto llorar...
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Eramos muy niños cuando allí te conocí... te veo jugar, y en silencio hablar... como me gustaba tu carita al bostezar
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Y en nuestro rincón, sigue aquel sillón donde me leías al dormir
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¡Oh Soledad dime si algún día habrá, entre tú y el amor buena amistad!
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Siempre fuiste fiel, transparente fe... los mayores dicen que de ti me enamoré
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Dime donde has ido, dónde esperas en silencio amigo, quiero estar contigo, regalarte mi cariño, darte un beso, ver tus ojos, disfrutando con los míos, hasta siempre, adiós mi corazón
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Vamos a jugar al juego en el que yo era tu princesa
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¡Ven, quiero saber!, porque te fuiste sin mí, siempre porque te fuiste sin mí