No hay un lugar que me haga olvidar, el tiempo que pasé amando por tus calles junto a ti
Frases célebres de Amaia Montero. [Página 3]
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No hay nada que me haga olvidar; el tiempo que ha pasado ya, nunca volverá, no hay nada más, adiós mi corazón
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Si pudiera volver a nacer, te vería cada día amanecer, sonriendo como cada vez, como aquella vez...
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Y un día verás que este loco de poco se olvida, por mucho que pasen los años de largo en su vida
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El día de la despedida, desde esta playa de mi vida, te hice una promesa; volverte a ver así, más de cincuenta veranos hace hoy que no nos vemos, ni tú ni el mar ni el cielo, ni quien me trajo a ti
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Te voy a escribir la canción más bonita del mundo, voy a capturar nuestra historia tan sólo un segundo
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Has nacido artista lo sé, se te nota en la cara, tienes mucho poder... firma aquí abajo y verás cómo cambia tu vida, es muy fácil ganar
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Eres la reina del Pop, una vida sin nombre, un montón de ilusión; eres factura y alcohol, una foto borrosa, una flor sin olor
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Nunca olvides quien te ayudo, quien estuvo contigo, quien te enseñó
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No dejes que nadie al pasar te mire a los ojos, tú debes mandar
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Caer está permitido, levantarse es una obligación
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Dicen que dicen, que anuncian que existe un peculiar vegetal, que hace que te rías de la Bruja Avería, como la cebolla hace llorar
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Lo que hace bello al desierto es que guarda agua en su interior
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Piensa en lo lejos que estaba la luna y lo imposible de llegar allí, y ahora con una simple escalera cualquiera puede ir a dormir
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La casualidad se puso el disfraz de una mariposa, que al vuelo se entregó soltando su efecto... nos acarició
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No imaginas como sería yo, si hubiera esperado un segundo más el amor
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Si quieres venir conmigo a buscar la fórmula exacta de la realidad, intenta escribir a los demás, procura que nadie nos oiga marchar
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De cada pregunta de cada respuesta; de cada persona de cada planeta; de cada recuerdo, de cada cometa; de cada deseo de cada estrella
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Del melocotón se inventó una historia el sol, para darle a tus mejillas su color
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Fue la juventud la que con su gorro azul te llevaba en bicicleta por el monte Urgull