Aún de un enemigo puede el humano aprender sabiduría.
Frases célebres de Aristófanes.
Aristófanes (n. Atenas; 444 a. C
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Ciegos humanos, semejantes a la hoja ligera, impotentes criaturas hechas de barro deleznable, míseros mortales que, privados de alas, pasáis vuestra vida fugaz como vanas sombras o ensueños mentirosos. Las aves
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El hombre aunque tenga los cabellos grises, siempre conseguirá esposa; pero la mujer dispone de corto tiempo.
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La desconfianza es la madre de la inseguridad.
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La patria de cada hombre es el país donde mejor vive.
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Los hombres sabios aprenden mucho de sus enemigos.
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Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
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No hay en el mundo nada peor que una mujer, excepto otra mujer
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No hay ningún hombre realmente honrado; ninguno de nosotros se encuentra libre del afan de lucro.
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Permitidle a cada humano el practicar el arte que domina.
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Todo el mundo sabe que los hombres viejos son dos veces niños.
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Los sucesos malvados proceden de causas malvadas.
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Con las palabras la mente tiene alas. - Las Aves
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Hay que ser remero antes de llevar el timón, haber estado en la proa y observado los vientos antes de gobernar la nave
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Un solo plato no basta para dar de comer a dos ladrones.
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El hombre es el único animal que hace daño a su pareja.
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La desconfianza es madre de la seguridad.
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Lo único en el mundo peor que una mujer es otra.
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¡Quieran los dioses que cada uno desempeñe el oficio que conoce!
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No es posible vivir con estas malditas mujeres, pero tampoco sin ellas