La fama es la amada de todo corazón humano
Frases célebres de Charles Dickens. [Página 3]
Charles John Huffam Dickens fue un famoso novelista inglés, uno de los más conocidos de la literatura universal, y el principal de la era victoriana. Supo manejar con maestría el género narrativo, con humor e ironía, y una aguda y álgida crítica social. E
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La muerte, los incendios y los robos hacen a todos los hombres iguales
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Humildes somos, humildes hemos sido, y humildes seremos
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Hay una sabiduría de la cabeza y una sabiduría del corazón
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Los diferentes medios de comunicación nunca serán un sustituto para la cara de alguien que alienta con su alma a otra persona a ser valiente y honesta
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Cada niño que viene al mundo es más hermoso que el anterior
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Entradas anuales: 20 libras, gastos del año: 19,60; resultado: felicidad. Entrada anual: 20 libras; gastos al año: 20,60; resultado: miseria
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Yo nunca habría tenido éxito en la vida si no me hubiera dedicado a las cosas más pequeñas con la misma atención y cuidado que le dediqué a las más grandes
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Es una verdad melancólica que incluso los grandes hombres tienen sus parientes pobres
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Los grandes hombres rara vez son excesivamente escrupuloso en la disposición de su atuendo
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He aquí una regla fundamental en los negocios: házselo a los demás, puesto que ellos te lo harán a ti.
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Reflexiona sobre tus bendiciones presentes, de las que todo hombre posee muchas; no sobre tus pasadas penas, de las que todos tienen algunas.
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Hay cuerdas en el corazón humano que sería mejor no hacerlas vibrar.
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Un árbol es un vecino muy peligroso en una tormenta
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Someted vuestros apetitos, amigos míos, y habréis conquistado la naturaleza humana
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Nadie es inútil en el mundo mientras pueda aliviar un poco el peso de sus semejantes
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Nuestras peores debilidades y bajezas las solemos cometer por causa de las gentes que más despreciamos
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En todas las cosas debe el hombre confiar más en su propia actividad que en la ajena
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Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.
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Acostumbramos a cometer nuestras peores debilidades y flaquezas a causa de la gente que más despreciamos.