Solo pido ser libre. Las mariposas son libres.
Frases célebres de Charles Dickens. [Página 2]
Charles John Huffam Dickens fue un famoso novelista inglés, uno de los más conocidos de la literatura universal, y el principal de la era victoriana. Supo manejar con maestría el género narrativo, con humor e ironía, y una aguda y álgida crítica social. E
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Si no hubiera malas personas, no habría buenos abogados.
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Abre los pulmones, lava el semblante, ejercita los ojos y suaviza el temperamento; así que llora.
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El dolor de la separación no es nada comparado con la alegría de reunirse de nuevo.
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Si no hubiera malas gentes no habría buenos abogados
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Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación.
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Nunca podría haber hecho lo que he hecho, sin los hábitos de puntualidad, orden y diligencia, sin la determinación de concentrar en mí un objetivo a la vez
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No está en mi naturaleza ocultar nada. No puedo cerrar mis labios cuando he abierto mi corazón.
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Piensa en tus bendiciones presentes, de las cuales cada hombre tiene muchas; no en tus desdichas pasadas, de las cuales todos los hombres tienen algunas.
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Un maravilloso hecho para reflexionar es el que cada criatura se constituye como un único y profundo secreto y misterio
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Ella es el ornamento de su sexo
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Las venturas nunca vienen por pares; las desdichas nunca vienen solas
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Un día gastado en otros es un día gastado en uno mismo
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Yo experimento un profundo y humilde deseo, y lo conservaré mientras viva, de aumentar la cantidad de alegría inofensiva
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¡Que Dios nos bendiga a todos!
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Jamás habría tenido éxito en la vida si no hubiera yo prestado a la cosa más nimia de que me ocupé la misma atención y el cuidado que he prestado a la más importante.
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La regla de oro de todo negocio es: engaña a los demás, de lo contrario te engañarán ellos.
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Someted vuestros deseos, amigos míos, y habréis dominado la naturaleza humana.
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La ley es un asno
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¡Dios nos bendiga a cada uno! Dijo Tiny Tim, el último de todos