Cuanto más altos estamos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores.
Frases célebres de Cicerón. [Página 13]
Marco Tulio Cicerón fue un jurista, político, filósofo, escritor y orador romano. Es considerado uno de los más grandes retóricos y estilistas de la prosa en latín de la República romana.
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¡Oh, dulce nombre de la libertad!
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No hay absurdo que no haya pasado por la cabeza de algún filósofo.
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La templanza es un gran capital
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La enemistad es una ira que busca la ocasión de poder vengarse
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Es el azar, no la prudencia, quien rige la vida
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Si ha de hacerse la guerra, hágase únicamente con la mira de obtener la paz
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El rostro es el espejo del alma, y los ojos, sus delatores
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No sé si con la excepción de la sabiduría, los dioses han otorgado al hombre alguna cosa mejor que la amistad
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¿Qué otro regalo más grande y mejor se le puede ofrecer a la República que la educación de nuestros jóvenes?
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Que las armas cedan a la toga y el laurel se conceda a los méritos
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Que animal tan feo es el mono y cuanto se nos parece
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Quo usque tandem, Catilina, abutere patientia nostra
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Una mala paz es siempre mejor que la mejor de las guerras.
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Tropezar dos veces en la misma roca es una desgracia proverbial.
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Tiempos duros exigen medidas duras.
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La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.
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La pérdida de nuestras fuerzas es debida más bien a los vicios de la juventud, que a los estragos de los años.
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La vida de los muertos está en la memoria de los vivos.
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La vida feliz y dichosa es el único objeto de toda filosofía.