Es la incertidumbre lo que le encanta a uno, todo se hace maravilloso en la bruma.
Frases célebres de Fiódor Dostoyevski. [Página 2]
Fiódor Mijáilovich Dostoyevski fue un novelista ruso del siglo XIX. Autor de Los hermanos Karamázov, El idiota, Crimen y castigo y Los endemoniados, entre otras obras.
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Es la muerte del salvador, lo que salva.
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Es mejor el hombre que confiesa francamente su ignorancia, que quien finge con hipocresía.
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Es muy fácil vivir haciendo el tonto. De haberlo sabido antes me habría declarado idiota desde mi juventud, y puede que a estas fechas hasta fuera más inteligente. Pero quise tener ingenio demasiado pronto, y heme aquí ahora hecho un imbécil.
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¿Es posible amar a todos los hombres sin excepción, es decir, a nuestro prójimo? ¡Cuántas veces me habré hecho esta pregunta! No, no lo creo, me parece incluso antinatural. El amor a la humanidad es una abstracción por medio de la cual a quien en realidad
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Hasta la misma fantasía tiene sus límites.
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¡Hay gentes a quienes damos las gracias sólo por haberse atravesado en nuestro camino!
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Hay tres fuerzas, tres únicas fuerzas en la tierra capaces de vencer y cautivar para siempre la consciencia de estos débiles rebeldes, para su felicidad. Son: el milagro, el misterio y la autoridad..
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Hay una sola idea superior en la tierra: la de la inmortalidad del alma humana. Todas las demás ideas de las que puede vivir el hombre surgen de ella.
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La iniciativa debe partir de los hombres de talento.
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La pobreza y la miseria forman al artista.
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La razón es sólo la razón y satisface únicamente la capacidad del hombre de razonar, mientras que el deseo es la manifestación de toda la vida humana, incluyendo la razón y todos los cosquilleos.
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La vida de toda mujer, a pesar de lo que ella diga, no es más que un continuo deseo de encontrar a quien someterse.
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Los libros son mi aliento, mi vida y mi futuro.
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Matar por haber matado es un castigo incomparablemente mayor que el propio crimen. La muerte en virtud de sentencia es incomparablemente más horrible que la muerte que el criminal produce. Los bandidos matan a su víctima de noche, en pleno bosque o en cua
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No emprendas nada en serio en un arrebato.
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No hay preocupación más constante y dolorosa para el hombre que la de, sin dejar de ser libre, encontrar cuanto antes aquello a que lo debe adorar.
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No se puede callar cuando se siente.
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No se sabe el camino por el cual llega a conocer la verdad un hombre celoso.
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¿O has olvidado que la tranquilidad y hasta la muerte son para el hombre preferibles a la libre elección en el conocimiento del bien y del mal?