Al castigar al delincuente se le honra como ser racional.
Frases célebres de Georg Wilhelm Friedrich Hegel.
Georg Wilhelm Friedrich Hegel, , filósofo alemán.
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Al hablar de un pueblo, hemos de exponer las potencias en que su espíritu se particulariza.
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Amasis publicó una ley según la cual todo egipcio quedaba obligado a presentarse a su superior, en cierta fecha, y a declarar de dónde sacaba sus medios de vida; si no podía explicarlo, era condenado a muerte.
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Aquel para quien el pensamiento no sea lo único verdadero, lo supremo, no puede juzgar en absoluto el modo filósofico.
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¡Bienvenido sea el dolor si es causa de arrepentimiento!
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Cabe soñar de sí mismo muchas cosas que no son sino representaciones exageradas del propio valor.
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César tenía la representación justa de lo que la república significaba, a saber: que las leyes estaban ahogadas por la auctoritas y la dignitas, y que era necesario poner término a esto, que es el albedrío particular.
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China y la India se hallan todavía, por decirlo así, fuera de la historia universal; son la suposición de los momentos cuya conjunción determina el progreso viviente de la historia universal.
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China tiene de peculiar el haberse desarrollado dentro de sí misma.
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Cien años de injusticia no hacen derecho.
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Coloca lo ideal, el pensamiento, entre la violencia del impulso y su satisfaccón.
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Con Constantino el Grande ocupa la religión cristiana el trono imperial.
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Con la existencia surge la particularidad.
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Considerar el estado patriarcal en toda su amplitud nos llevaría, entre otras cosas, a examinar la forma de la teocracia. El cabeza de la tribu patriarcal es también su sacerdote.
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Considérase como cosa decidida que son distintos la fe y el saber y que, por tanto, no sabemos nada de Dios.
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Constituye una dificultad para la filosofía el hecho de que la mayoría piense que la autoconciecia no contiene más que la existencia particular empírica del individuo.
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Cuando la filosofía pinta el claroscuro, ya un aspecto de la vida ha envejecido y en la penumbra no se le puede rejuvenecer, sino solo reconocer: la lechuza de Minerva inicia su vuelo al caer el crepúsculo.
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Debe tenerse al menos por una ociosidad del espíritu reflexivo, a quien una voluntad raquítica no da mucho que hacer y que, por tanto, se entretiene consigo mismo perdiéndose en la complacencia moral.
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Diodoro, que vivía bajo Augusto y, por tanto, no pensaba ya en situaciones republicanas, dice que Egipto era el único país donde los ciudadanos no se preocupaban del Estado, sino sólo de sus negocios.
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Dios es Dios, tan sólo en tanto y en cuanto se conoce a sí mismo.