No hay ninguna lectura peligrosa. El mal no entra nunca por la inteligencia cuando el corazón está sano.
Frases célebres de Jacinto Benavente. [Página 8]
Jacinto Benavente y Martínez . Dramaturgo y director, guionista y productor de cine español.
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Deseo paciencia a los impacientes por verme desaparecer. Ya falta menos que antes
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El más noble orgullo para una mujer, por mucho que la hayas ofendido, es poder perdonar siempre, sin tener que arrepentirse
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Pensar mal para dispensarnos de hacer bien es el pesimismo de los espíritus mezquinos. Pensar mal y hacer bien es pesimismo de gran señor.
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Una idea fija siempre parece una gran idea, no por ser grande, sino porque llena todo un cerebro.
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Se vive sin pensar, porque sólo se piensa en vivir. Cada uno quiere vivir lo mejor posible, que es el modo de vivir todos muy malamente
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Es tan fea la envidia que siempre anda por el mundo disfrazada, y nunca más odiosa que cuando pretende disfrazarse de justicia.
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En la pelea, se conoce al soldado; sólo en la victoria, se conoce al caballero.
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Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas.
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El honor no se gana en un día para que en un día pueda perderse. Quien en una hora puede dejar de ser honrado, es que no lo fue nunca.
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Todos creen que tener talento es cuestión de suerte; nadie piensa que la suerte puede ser cuestión de talento.
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Los libros son como los amigos, no siempre es el mejor el que más nos gusta
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Bienaventurados nuestros imitadores porque de ellos serán nuestros defectos.
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En la vida, lo más triste, no es ser del todo desgraciado, es que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.
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El mal pago añade mérito a las buenas obras
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Quizás a nadie atormentamos como a nuestra madre; quizá por ningún cariño sacrificamos menos: tan seguros estamos de poseerlo siempre, de que siempre perdona.
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Madurez: Etapa en la que termina la edad de las locuras y empieza la de las tonterías.