La mediocridad podrá definirse como una ausencia de características personales que permitan distinguir al individuo en su sociedad.
Frases célebres de José Ingenieros. [Página 5]
Giuseppe Ingegnieri, más conocido como José Ingenieros fue un médico, psiquiatra, psicólogo, criminólogo, farmacéutico, escritor, docente, filósofo y sociólogo ítalo-argentino. Está considerado uno de los máximos representantes del positivismo en Latinoam
-
-
Nadie piensa, donde todos lucran; nadie sueña, donde todos tragan.
-
La imaginación es madre de toda originalidad.
-
La rutina es el hábito de renunciar a pensar.
-
La burocracia es una convergencia de voracidades en acecho.
-
En la historia de su sociedad solo vive el que deja rastros en las cosas o en los espíritus.
-
El genio es excelente por su moral, o no es genio.
-
Barcos de amplio velamen, pero sin timón, no saben adivinar su propia ruta: ignoran si irán a varar en una playa arenosa o a quedarse estrellados contra un escollo.
-
Enseñemos a perdonar; pero si enseñamos también a no ofender, sería más eficiente.
-
Jamás fueron tibios los genios, los santos y los héroes.
-
Los temperamentos acomodaticios saben que la vida guiada por el interés brinda provechos materiales; los románticos creen que la suprema dignidad se incuba en el ensueño y la pasión.
-
La vulgaridad es el blasón nobiliario de los hombres ensoberbecidos de su mediocridad.
-
El genio necesita la existencia de los mediocres e idiotas, porque estos son los que utilizan las obras de este dándole así su reconocimiento como genio.
-
Los hombres mediocres repiten que es mejor malo conocido que bueno por conocer.
-
No es necesario demostrar nuestro patriotismo con guerra, porque eso no es patriotismo, patriotismo es trabajas por el progreso del país.
-
El tiempo descubre a los que tienen la moral en piezas, para mostrarla, aunque de su paño jamás corten un traje para cubrir su mediocridad.
-
Sólo hay juventud en los que trabajan con entusiasmo para el porvenir; por eso en los caracteres excelentes puede persistir sobre el apeñuscarse de los años.
-
Los únicos bienes intangibles son los que acumulamos en el cerebro y en el corazón; cuando ellos faltan ningún tesoro los sustituye.
-
La vulgaridad es el aguafuerte de la mediocridad. En la ostentación de lo mediocre reside la psicología de lo vulgar; basta insistir en los rasgos suaves de la acuarela para tener el aguafuerte.
-
La vulgaridad transforma el amor de la vida en pusilanimidad, la prudencia en cobardía, el orgullo en vanidad, el respeto en servilismo.