Me parece que el secreto de la vida consiste simplemente en aceptarla tal cual es
Frases célebres de Juan de la Cruz. [Página 2]
Juan de Yepes Álvarez , conocido como estudiante con el nombre de Fray Juan de Santo María y más tarde como San Juan de la Cruz, fue un poeta místico y religioso español. Desde 1952 es el «patrono de los Poetas en lengua española».
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Descubre tu presencia, y máteme tu vista y hermosura; mira que la dolencia de amor, que no se cura sino con la presencia y la figura
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Cuando reparas en algo, dejas de arrojarte al todo. Porque para venir del todo al todo has de negarte del todo en todo. Y cuando lo vengas del todo a tener, has de tenerlo sin nada querer. Porque, si quieres tener algo en todo, no tienes pur
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El alma que está enamorada de Dios es un alma gentil, humilde y paciente
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¡Oh noche que guiaste!
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A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado y deja tu condición
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Buscad leyendo y hallareís meditando
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El alma que venza la potencia del demonio no lo podrá conseguir sin oración ni podrá entender sus engaños sin mortificación y sin humildad
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El que de amor adolesce, de él divino ser tocado
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Ya que era llegado el tiempo en que de nacer había, así como desposado de su tálamo salía, abrazado con su esposa, que en sus brazos la traía, al cual la graciosa Madre en su pesebre ponía
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Adviertan, pues, aquí los que son muy activos, que piensan ceñir al mundo con sus predicaciones y obras exteriores
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Donde no hay amor, poned amor y encontraréis amor
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Bienaventurado el que, dejando a parte su gusto e inclinación, mira las cosas en razón y justicia para hacerlas
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Mira que no reina Dios sino en el alma pacífica y desinteresada
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La contemplación es una cumbre en la cual Dios se comienza a comunicar y manifestar al alma. Pero no acaba de manifestarse, solo asoma. Pues por muy altas que sean las noticias que al alma se le dan de Dios en esta vida, no son más que lejanas asomadas
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Sólo la verdad os hará libres
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El estado de esta divina unión consiste en tener el alma según la voluntad con total transformación en la voluntad de Dios, de manera que no haya en ella cosa contraria a la voluntad de Dios, sino que en todo y por todo, su movimiento sea voluntad solamen
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El hombre no se satisface con menos de Dios
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Para venir a gustarlo todo, no quieras tener gusto en nada
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En mí por ti me moría.