Es bastante difícil no ser injusto con lo que uno ama.
Frases célebres de Oscar Wilde. [Página 18]
Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, más conocido simplemente como Oscar Wilde, fue un famoso escritor (narrador, poeta y dramaturgo) irlandés.
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La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.
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El encanto del matrimonio es que provoca el desencanto necesario por las dos partes.
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Se llama matrimonio de conveniencia a un matrimonio de personas que no se convienen en absoluto.
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El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.
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Es a través de la desobediencia y la rebelión que se ha hecho el progreso.
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Es terriblemente triste que el talento dure más que la belleza.
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La carga de este mundo es demasiado grande para que la soporte un solo hombre y el dolor del mundo es demasiado para que lo sufra un solo corazón.
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La humanidad se toma a sí misma demasiado en serio. Este y no otro es el pecado original.
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La mayoría de las mujeres son tan artificiales que no tienen sentido del Arte. La mayoría de los hombres son tan naturales que no tienen sentido de la Belleza.
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La opinión pública sólo existe donde no hay ideas.
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La perversidad es un mito inventado por la buena gente para justificar el peculiar atractivo de otros.
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Los buenos artistas lo entregan todo a su arte, y, por consiguiente, no tienen ellos mismos nada de interesante.
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Los modelos millonarios son bastante raros, pero, ¡por Júpiter!, los millonarios modelo son más raros todavía.
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¿Quieres amar? Recita las letanías del amor y las palabras crearán el deseo ardiente de donde se imagina el mundo que brotan.
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Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor.
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No es egoísmo vivir como uno quiera, sino aconsejar a otros que vivan como uno desea.
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Los que son fieles conocen solamente el aspecto trivial del amor: son los infieles los que conocen sus tragedias.
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Los hombres se casan porque están cansados, las mujeres por curiosidad: ambos sufren una decepción.
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No necesito dinero. Sólo la gente que paga sus facturas lo necesita, y yo jamás pago las mías.