El único amor consecuente, fiel, comprensivo, que todo lo perdona, que nunca nos defrauda, y que nos acompaña hasta la muerte es el amor propio.
Frases célebres de Oscar Wilde. [Página 2]
Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde, más conocido simplemente como Oscar Wilde, fue un famoso escritor (narrador, poeta y dramaturgo) irlandés.
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Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.
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La única persona que necesitas en tu vida, es aquella que te demuestre que te necesita en la suya.
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Sé tu mismo, los demás puestos ya están ocupados
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Entre un hombre y una mujer no hay amistad posible. Hay amor, odio, pasión, pero no amistad.
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Nunca des explicaciones. Tus amigos no las necesitan. Tus enemigos no las creen.
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Cómo tener confianza en una mujer que le dice a uno su verdadera edad. Una mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo.
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El egoísmo no es vivir como uno desea vivir, es pedir a los demás que vivan como uno quiere vivir.
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Los hijos empiezan por amar a sus padres; pasado algún tiempo, los juzgan; rara vez los perdonan.
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La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final.
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.. Apelando a la prudencia según ese libro de la cobardía cuyo autor se llama sentido común.
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La educación es una cosa admirable, pero es bueno recordar de vez en cuando, que nada que valga la pena saber puede ser enseñado.
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El deber es lo que esperamos que hagan los otros.
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Morir por las creencias teológicas es el peor uso que un hombre puede hacer de su vida.
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Las desgracias que podemos soportar vienen del exterior; son accidentes. Pero sufrir por nuestras propias faltas... Es ahí donde reside el tormento de la vida.
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Pronto irás por ahí como el converso y el predicador: reprendiendo a la gente por los pecados de los que tú ya te has cansado.
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El desacuerdo total con tres cuartas partes de los británicos es uno de los principales elementos de salud mental, lo que resulta una profunda fuente de consuelo en los momentos de duda espiritual.
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No se puede hacer buena a la gente mediante una ley parlamentaria: eso ya es algo.
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Vivimos en una época que lee demasiado para ser sabia y piensa demasiado para ser hermosa.
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Los que ven alguna diferencia entre el cuerpo y el alma es que carecen de ambos.