Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.
Frases célebres de Platón. [Página 4]
Platón. Aristocles, llamado Platón, filósofo griego de los siglos V y IV a. de C
-
-
Muchas veces ayudó una broma donde la seriedad solía oponer resistencia
-
La mentira sólo es útil a los hombres como medicina. El uso de tales medicinas debe estar circunscrito a los médicos.
-
Ninguna de las cosas humanas merece una gran ansiedad.
-
En el vino está la verdad.
-
El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.
-
En el alma de un esclavo no puede hallarse el menor resquicio donde pueda albergarse la virtud, y que ningún hombre sensato puede fiarse nunca de ellos. El más sabio de los poetas Homero declara así, refiriéndose a Zeus, nos dice: al hombre que cae en esc
-
Las leyes deben tener como objeto el interés del régimen establecido, cualquiera que éste sea y el mantenimiento de su autoridad, y de aquí se desprende, en su concepto, la verdadera definición de la justicia derivada de la naturaleza misma. Platón: Las l
-
El hombre es el animal que observa sus propios excrementos.
-
Sin vacilación profetizo la ruina a aquel Estado en el que la ley depende del poder del gobernante y no es ella misma quien gobierna.
-
Hay algo peor que una mujer: dos mujeres.
-
El alma de un filósofo se separa de su cuerpo y desea estar sola y existir por sí misma.
-
Cometer injusticia es más ignominioso que recibirla.
-
Hasta que los filósofos se encarguen del gobierno o los que gobiernan se conviertan en filósofos, de modo que el gobierno y la filosofía estén unidos, no podrá ponerse fin a las miserias de los Estados.
-
Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.
-
El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida
-
..., en las asociaciones mutuas, donde uno se junta con otro, nunca verás que, al disolverse la comunidad, el justo tenga más que el injusto, sino menos.
-
La filosofía es la ciencia de los hombres libres
-
Los espíritus vulgares no tienen destino.
-
Nunca será posible desembarazarse por completo del mal, pues siempre debe haber algo contrario al bien.