El hombre que es temido de muchos a muchos ha de temer
Frases célebres de Platón. [Página 7]
Platón. Aristocles, llamado Platón, filósofo griego de los siglos V y IV a. de C
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No son los ojos los que ven, sino que nosotros vemos por medio de los ojos
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Buscando el bien de nuestros semejantes, encontraremos el nuestro
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El estado en que menos anhelan gobernar quienes han de hacerlo es forzosamente el mejor
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Y para los que no navegan, el piloto.
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¿Y que diremos del piloto? ¿El verdadero piloto es jefe de los marinos o marino? - Jefe de los marinos. La república; 340c-341b.
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Y resulta evidente que ningún arte ni gobierno dispone lo provechoso para sí mismo, sino que, como veníamos diciendo, lo dispone y ordena para el gobernado, mirando al bien de éste, que es el más débil, no al del más fuerte.
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Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.
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Lo que no sé, tampoco creo saberlo.
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La buena fe es el fundamento de toda sociedad, la perfidia es la peste.
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¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.
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Teme a la vejez, pues nunca viene sola.
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Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.
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Si bien buscas, encontrarás.
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La mejor tumba es la más sencilla.
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Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.
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Si era hijo de dios objetaremos no pudo ser codicioso. Y si lo era, no sería hijo de ningún dios.
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..., si se aspira a que una ciudad se desenvuelva en buen orden, hay que impedir por todos los medios que nadie diga en ella que la divinidad, que es buena, ha sido causante de los males de un mortal...
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Sólo los muertos conocen el fin de la guerra. En realidad no es una cita de Platón, sino de Jorge Santayana pero el General Douglas MacArthur se la atribuyó en un discurso y desde entonces el error se ha perpetuado
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Tampoco hay nada menos apropiado para los guardianes que la embriaguez, molicie y pereza.