La belleza de un paisaje en el momento cuando nadie lo ve, absolutamente nadie...Ver un paisaje tal cual es cuando no estoy en él. Cuando estoy en algún lugar, enturbio el silencio del cielo y de la tierra con mi respiración y el latir de mi corazón.
Frases célebres de Simone Weil. [Página 4]
Simone Weil fue una filósofa francesa. Nace en el seno de una familia hebrea intelectual y laica. Estudia filosofía y literatura clásica
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Lo que cuenta en una vida humana no son los sucesos que la dominan a través de los años o incluso de los meses o incluso de los días. Es el modo en que se encadena cada minuto con el siguiente, y lo que le cuesta a cada cual en su cuerpo, en su corazón,
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Al luchar contra la angustia uno nunca produce serenidad; la lucha contra la angustia sólo produce nuevas formas de angustia.
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Cuando una contradicción es imposible de resolver salvo por una mentira, entonces sabemos que se trata de una puerta.
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Para que tu mano derecha ignore lo que hace la izquierda, habrá que esconderla de la conciencia.
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El deseo es un anhelo del pensamiento hacia el porvenir
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Sólo el equilibrio aniquila la fuerza
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Sólo el equilibrio deshace la fuerza.
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El avaro, por ansia de su tesoro, se priva de él.
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La grandeza del hombre está siempre en el hecho de recrear su vida. Recrear lo que le ha sido dado. Fraguar aquello mismo que padece. Con el trabajo produce su propia existencia natural.
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Hay que realizar lo posible para alcanzar lo imposible.
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La apariencia posee la plenitud de la realidad, pero sólo en cuanto apariencia. En cuanto cosa distinta de apariencia, es error.
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Lo enormemente doloroso del trabajo manual es que se está obligado a esforzarse durante largas horas simplemente para existir. El esclavo es aquél al que no se le propone bien alguno cómo objeto de sus fatigas, sino la mera existencia.
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Todos los dolores que nos alejan son dolores perdidos.
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El orden social no puede ser más que un equilibrio de fuerzas.
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La creación: el bien hecho trozos y esparcido a través del mal.
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Matar con el pensamiento todo cuanto se ama: única manera de morir.
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La creencia en la existencia de otros seres humanos como tales es amor.
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El mal es ilimitado, pero no infinito. Sólo lo infinito limita lo ilimitado.
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De todos los seres humanos, sólo reconocemos la existencia de aquéllos a los que amamos.