El tiempo es una droga, en cantidades excesivas, mata.
Frases célebres de Terry Pratchett. [Página 5]
Terry Pratchett fue un escritor británico de fantasía.
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Emplear el sarcasmo con según que gente es como atacar un castillo con merengues.
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Los niños de verdad no van dando saltitos a menos que hayan tomado drogas.
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La estupidez real siempre vence a la inteligencia artificial.
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Si el Creador hubiera dicho Hágase la luz en Ankh-Morpork, se habría quedado ahí por culpa de toda la gente diciendo: ¿De qué color?
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Recuerda siempre que la multitud que aplaude tu coronación es la misma que aplaudirá tu decapitación. A la gente le gustan los espectáculos.
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Más pronto o más tarde todos somos el perro de alguien.
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¿Eso es un elfo? Pero si solo es...Un humano alto y delgado con una cara zorruna. Más o menos. Creía que eran hermosos.
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El elfo cruzó al galope el foso helado, cabalgando entre las nubes de vapor que rezumaban de su negro caballo y de lo que se había echado al cuello.
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En el Gremio de Asesinos, la promoción se efectuaba mediante examen competitivo, y la práctica era la asignatura más importante. Para ser exactos, la única
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Rincewind era dado a la magia como los peces al alpinismo.
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Si se formara el caos mas completo, este tipo se subiría a una colina bajo una tormenta de truenos, con una armadura de cobre empapada gritando <<¡Todos los dioses son unos bastardos!>>
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Éste había optado por un método de monta que implicaba caerse de la silla cada pocos segundos.
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El calendario de la Teocracia de Muntab cuenta hacia abajo, no hacia arriba. Nadie sabe por qué, pero podría no ser muy buena idea quedarse a averiguarlo.
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-¿Cómo sabré cuál es mi destino?
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No es correcto que una mujer vaya sola a esos sitios. Yaya asintió, aprobaba sin reparos esa manera de pensar, siempre y cuando no se aplicara a ella, claro.
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Era el tipo de cosas que se podría esperar en la Calle de los Alquimistas. Los vecinos preferían las explosiones, que al menos eran identificables y se acababan pronto. Eran mejores que los olores, que te acechaban.
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La verdad quizá esté ahí fuera pero las mentira están en tu cabeza.
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Los vivos eran los que no se daban cuenta de que sucedían cosas extrañas y maravillosas, porque la vida estaba demasiado llena de cosas aburridas y mundanas.
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Solía pensar que yo era estúpido. Fue entonces cuando conocí a los filósofos.