La indigestión es la encargada de predicar la moral al estómago.
Frases célebres de Victor Hugo. [Página 5]
Victor Marie Hugo fue un escritor francés. Autor de Los miserables, Nuestra señora de París y Las orientales, entre otras obras.
-
-
Todo número es cero ante el infinito.
-
Lo inaccesible junto a lo impenetrable unido a lo inexplicable, lo inexplicable a par de lo inconmensurable; esto es el cielo
-
Es preciso que se encierre algo inútil en la felicidad. La felicidad es algo más que lo necesario
-
Yo estoy al lado de la religión en contra de las religiones.
-
La humildad tiene dos polos: lo verdadero y lo bello.
-
No existen países pequeños. La grandeza de un pueblo no se mide por el número de sus habitantes, como no se mide por la estatura la grandeza de un hombre.
-
La belleza es tan útil como lo útil. Tal vez más.
-
La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.
-
Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.
-
Dios es la evidencia invisible.
-
Ciertos pensamientos son plegarias. Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas.
-
Cuando el niño destroza su juguete, parece que anda buscándole el alma.
-
La fidelidad de muchos hombres se basa en la pereza, la fidelidad de muchas mujeres en la costumbre.
-
Cuando se aproximan dos bocas consagradas por el amor, es imposible que por encima de este beso inefable, no se produzca un estremecimiento en el inmenso misterio de las estrellas.
-
La virtud es un libro austero y triunfante en que todo padre debe hacer deletrear a su hijo.
-
No son las locomotoras, sino las ideas, las que llevan y arrastran al mundo.
-
Una casa sin hijos es una colmena sin abejas.
-
El pensamiento no es más que un soplo, pero este soplo revuelve al mundo.
-
La verdad moral es la estrella sin la que el alma humana no es más que una noche.