A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia.
De vez en cuando se aprende algo, pero se olvida el día entero.
Imágenes
Más de Arthur Schopenhauer
-
-
Bajo el imperio de un interés amoroso, desaparece todo peligro y hasta el ser más pusilánime encuentra valor.
-
Cada partida es una anticipación de la muerte y cada encuentro una anticipación de la resurrección.
-
El buen Dios, previendo en su sabiduría que su pueblo elegido sería disperso por el mundo entero, dio a todos sus miembros un olor especial que les permitiese reconocerse y encontrarse en todas partes: es el faetus judaicus.