¿Cómo podía adivinar yo el destino que le esperaba? En verdad la vida humana es como el rocío o como un relámpago.
En el hombre conviven dos sentimientos opuestos. No hay nadie, por ejemplo, que ante la desgracia del prójimo, no sienta compasión. Pero si esa misma persona consigue superar esa desgracia ya no nos emociona mayormente. Exagerando, nos tienta a hacerla ca
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Más de Ryunosuke Akutagawa
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El frío anochecer de Kyoto hacía aflorar el calor del fuego. El viento, en la penumbra, gemía entre los pilares. El grillo que se posaba en la gruesa columna había desaparecido.
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Para escapar a esta maldita suerte, no puedo esperar a elegir un medio, ni bueno ni malo pues si empezara a pensar, sin duda me moriría de hambre en medio del camino o en alguna zanja.
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En el budismo, el Infierno se denomina Naraka, Nirriti y Niraya. El Naraka existe en tres maneras: las ocho regiones del Infierno de las Llamas, las regiones del Infierno del Frío y el infierno Solitario.