Las armas que más brillan en mis manos y con ellas tengo que transformar la vida.
Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas, cicatrices y heridas, señales y recuerdos del hambre, contra tantas barrigas satisfechas: cerdos con un origen peor que el de los cerdos
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Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido,