El orgullo que se alimenta con la vanidad acaba en el desprecio.
Frases célebres sobre: aba. [Página 288]
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Por un clavo se perdió una herradura, por ésta un caballo, y por éste el jinete, que fue capturado y muerto por el enemigo.
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La ociosidad, como el moho, desgasta mucho más rápidamente que el trabajo.
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El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
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Hoy vemos cómo la Iglesia está viva, en un momento en que muchos hablan de su declive. No regreso a la vida privada, a una vida de viajes, encuentros, recepciones, conferencias, etc... No abandono la cruz, sino que permanezco de una manera nueva ante Cris
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Quien cede a la tentación de ir por su cuenta o de vivir la fe según la mentalidad individualista, que predomina en la sociedad, corre el riesgo de no encontrar nunca a Jesucristo, o de acabar siguiendo una imagen falsa de Él
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Nada proporciona tanto placer a un autor como el encontrar sus propios trabajos respetuosamente citados por otros doctos autores.
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El trabajo fortifica el cuerpo, mantiene la salud, prolonga la vida y hace que el tiempo parezca más corto, porque el trabajo está en el orden de la Naturaleza.
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El ojo del amo hace más trabajo que sus dos manos
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La indolencia, como la herrumbre, descansa más aprisa que el trabajo
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Lo que empieza en cólera acaba en vergüenza.
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Se le acaban los nervios a una persona cuando tiene que ser amable todos los días con el mismo ser humano
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El fascismo italiano no ha sido tan solo una revuelta política contra los gobiernos débiles e incapaces que habían dejado perder la autoridad del Estado y amenazaban detener a Italia en el camino de su mayor desarrollo, sino que ha sido una revolución esp
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Los mejores fascistas obedecen en silencio y trabajan con disciplina. Nosotros decimos: primero los deberes, luego los derechos
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No vacilé en ayudar del modo que me fue posible a los que trabajaban por el cumplimiento de la ley que ha sido siempre mi espada y mi escudo
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Cuando nos abandonamos totalmente en el Señor, todo cambia. Somos hijos de un Padre que nos ama y nunca nos abandona
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La máxima reclamación del socialismo que el trabajo debería estar en posesión de su dueño.
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Dylan se sabe un millón de canciones, viejos blues del delta y cosas como esas. Una noche, cuando hicimos Clean-Cut Kid, sonaba igual a Muddy Waters. Él conoce más acordes que cualquiera que yo conozca.
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Sintió que su corazón se ensanchaba, y poniendo sobre él su mano, exclamó con acento conmovido: - ¡Qué dulce debe ser amar!
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Mi caballo era ligero como la luz del lucero que corre al amanecer; cuando al galope partía al instante se veía en los espacios perder.