El saber es la parte más considerable de la felicidad.
Frases célebres sobre: abe. [Página 252]
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No haber nacido es, por encima de cualquier otro, el mejor premio.
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Uno aprende haciendo las cosas; porque aunque piense que lo sabe, no tendrá la certidumbre hasta que lo intente.
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No haber nacido nunca puede ser el mayor de los favores
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El saber es la parte principal de la felicidad.
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El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarle, no se sabe el valor que tiene.
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El pecado, el amor y el miedo son sólo los sonidos que las personas que nunca pecaron, ni amaron ni han sentido miedo pronuncian pensando que saben lo que significan esas palabras.
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Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad, la locuacidad y la laringitis.
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Para invocar a un demonio necesitas saber qué nombre tiene.
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Dentro de mil años, sí, dentro de millones de años te diré: ¿sabes donde estás? Estás en mi corazón.
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El arte de ser sabio es el arte de saber qué pasar por alto.
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Hasta ahora se pensaba que para actuar obrar había que sentir. Hoy se sabe que el sentimiento aparece cuando empezamos a actuar
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Supongo que no tengo prisa. Supongo que es tu espectáculo. Pero toda esta mierda, ¿Sabes?, se está haciendo un poco...Vieja. -Levantó el arma con ambas manos, apuntando al centro del escritorio, y apretó el gatillo.
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Los ojos se le habían transformado en huevos de cristal inestable que vibraban con una frecuencia de algo que llamaban lluvia y un ruido de trenes, haciendo brotar de golpe y entre zumbidos un bosque de espinas de cristal, finas como cabellos.
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Entonces uno podía flotar y deslizarse a alta velocidad, totalmente comprometido pero también totalmente separado, y alrededor de uno, la danza de los negocios, la información interactuando, los datos hechos carne en el laberinto del mercado negro...
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Escuche -dijo Case-, es una IA, ¿Sabe? Inteligencia artificial. La música que ustedes oyeron probablemente se metió en los bancos de aquí y cocinó lo que pensaba que les gustaría...
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El arte de ser sabio consiste en saber a que se le puede hacer la vista gorda.
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¿No ves que muero, tanto por haber bebido demasiado como por mi necesidad de beber?
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La desgracia caerá sobre el temerario que desea saber lo que debiera ignorar y acometer lo que excede a sus facultades.
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Hay muchos que sólo saben lo que otra gente dice.