La gente debería ser capaz de saber cuándo hablo en serio y cuando estoy jodiendo todo, es por eso que encuentran que muchas de mis canciones son divertidas. Tengo un deformado sentido del humor supongo.
Frases célebres sobre: abe. [Página 30]
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Yo estaba cagando. ¡Te lo juro! Y el maldito nombre solo apareció en mi cabeza. Entonces comencé a pensar en 20 millones de cosas que rimaban con ello.
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Calza mis zapatos, sólo para ver qué se siente ser como yo. Yo seré tú, cambiemos nuestros zapatos sólo para saber cómo sería sentir tu dolor, y sentir el mío, entrar en otras mentes sólo para ver cómo es la mierda que ven los demás.
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La religión no es más que un reflejo fantástico, en las cabezas de los hombres, de los poderes externos que dominan su existencia cotidiana. Un reflejo en el cual las fuerzas terrenas cobran forma de supraterrenas.
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Lo que no se sabe expresar es que no se sabe.
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La primera misión del filósofo es despojarse de todo engreimiento. Pues es imposible que un hombre aprenda lo que cree que sabe.
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¿Dioses? Tal vez los haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo sé ni tengo medios para saberlo. Pero sé, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen ni se ocupan ni se preocupan de nosotros.
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Para muchos, haber ganado riquezas no fue acabamiento de sus miserias, sino cambio de unas miserias por otras.
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El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente.
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Es bueno que los cabestros estén bien acotados. A los animales mansos se les puede dejar pastar con libertad, pero los cabestros, o están bien acotados y cerrados en su redil o pueden hacer mucho daño, sobre todo a su dueño.
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Esclavizadas de la manera más vergonzante durante siglos por la Iglesia, las ciencias naturales han levantado la cabeza y, conscientes de su sagrado derecho, de su divina misión, han propinado golpes llenos de odio a su antigua torturadora...sin tener en
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El pueblo ya no sabe nada de todo esto. La mayoría se ha quedado sin apoyo ni guía. No cree en ningún dios o dioses, conoce la Iglesia sólo como partido político y la moral como una molesta limitación.
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Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra.
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Los enamorados no saben decirse adiós: se acompañan siempre.
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No concibo que pueda haber obediencia verdaderamente cristiana, si esa obediencia no es voluntaria y responsable. Los hijos de Dios no son piedras o cadáveres: son seres inteligentes y libres, y elevados todos al orden sobrenatural, como la persona que ma
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O sabemos encontrar en nuestra vida ordinaria al Señor, o no lo encontraremos nunca.
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Si sabes que esos dolores -físicos o morales- son purificación y merecimiento, bendícelos.
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Si sabes que tu cuerpo es tu enemigo, y enemigo de la gloria de Dios, al serlo de tu santificación, ¿Por qué le tratas con tanta blandura?
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...Si alguien deja nacer a alguien enfermo, pudiéndolo haber evitado, ese alguien deberá someterse a la posibilidad, no solo de que el enfermo lo denuncie por su crimen, sino de que sea la propia sociedad, que habrá de sufragar el coste de los tratamiento
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Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo.