Caín sigue siendo la izquierda y Abel la derecha. Son los agricultores contra los pastores. Abel es el agricultor que cuida muchos sus frutos y la Biblia dice que para ofrecérselos al Señor; y Caín es el trashumante que cruza el mundo. Claro, siempre hay
Frases célebres sobre: abel. [Página 3]
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El viento agitaba el cabello. Permanece el viento. Lástima por el cabello.
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La razón como esperanza. Pero a costa de cuánta renuncia. Y quién le consolará al poeta del minuto que pasa, quién le persuadirá para que acepte la muerte de la rosa, de la frágil belleza de la tarde, del olor de los cabellos amados...
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Los cabellos grises son los archivos del pasado.
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¿Si la esperanza se apaga y la Babel se comienza qué antorcha iluminará los caminos en la Tierra?
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Voy pisando cadáveres de amantes y viejas tumbas llenas de pasado, cubierto con cabello horripilante del gran sepulcro universal tragado.
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Y la soledad trae la amargura, de cara estirada, rectangular, con un raro mechón de cabellos sobre la frente.
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El peronismo es el fiel reflejo de mi país, porque es capaz de producir personajes sublimes como Evita y otros mediocres como Isabelita
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Tardo cinco a diez minutos en arreglar mi cabello, bueno tal vez ocho.
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Hasta un solo cabello hace su sombra.
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Frecuentemente hallé el dolor: vivir era el riachuelo estertoroso, agónico; la llama retorciéndose en la pira; el cabello en la ruta, inútil, roto.
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El arte, aunque sea descabellado, y lo bello, aunque sea desproporcionado, tienen siempre algún buen fin, o cuando menos, alguna buena intención, y en ese sentido algo tienen de intrínsecamente moral
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Es la hora en que me quedo solo y, mientras los demás duermen, abro el cajón donde guardo mis tesoros. Contemplo tus zapatillas, el pañuelo, tus cabellos, el retrato, releo tus cartas y aspiro tu perfume almizclado. ¡Si supieras lo que siento!
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Bordoneaba la marea de sus cabellos en hilas de diamante musical.
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La forma en la que ella permanecía frente a mí, como la auténtica personificación de la belleza, con su cabello lacio, me hacía sentir consternado e impotente ante su hechizo.
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La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?
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No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
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Las mujeres son seres de cabellos largos e ideas cortas.
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Si basta un solo cabello para atar mi voluntad, sin que haya necesidad de echarme cadena al cuello.
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Amémonos. La noche clara, aromosa y mística tiene no sé qué suave dulzura cabalística. Somos grandes y solos sobre el haz de los campos y se aman las luciérnagas entre nuestros cabellos, con estremecimientos breves como destellos de vagas esmeraldas y ext