La lengua española hace más leve el castigo de Babel.
Frases célebres sobre: abel. [Página 4]
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Sólo la noche posada en tus cabellos, la noche raspándonos los ojos, la noche uniéndonos y separándonos.
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Tú no serás caudillo si en la masa sólo ves el escabel para alcanzar altura. Tú serás caudillo si tienes ambición de salvar todas las almas.
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Me quedo parada frente a la cómoda, mirándome en el espejo tratando de arreglar mi cabello en una semblanza de estilo; realmente está muy largo. Estoy en mis jeans y una camiseta, y Christian, frescamente bañado, está vestido detrás de mí. Miro su cuerpo
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Es una necedad arrancarse los cabellos en los momentos de aflicción, como si ésta pudiera ser aliviada por la calvicie.
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Ella ofrece su mejilla como cuando él le llevó las rosas y él se quita el sombrero y la besa en las dos. Cuando se aleja, después de verla entrar, se lleva consigo una suavidad en los labios, un roce de cabellos en su frente, un sereno perfil en su memori
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Todos los días la gente se arregla el cabello, ¿por qué no el corazón?
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Ni Isabel ni Chabelita, ¡Chavela!
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El que cree que en el mundo los diablos nunca andan sin cuernos y los locos sin cascabeles, serán siempre víctima o juguete de ellos
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La mujer es un animal de cabellos largos e inteligencia corta
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El hombre, aunque tenga los cabellos grises, siempre puede conseguir una esposa; pero la mujer dispone de corto tiempo.
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Me pinto el cabello de negro para los encuentros amorosos, y de blanco para las reuniones de negocios
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Mi corazón latía atónito y disperso...¡El limonar florido, el cipresal del huerto, el prado verde, el sol, el agua, el iris! ¡el agua en tus cabellos!. Y todo en la memoria se perdía como una pompa de jabón al viento
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Yo hubiese querido ver de nuevo el pañuelo de campesino pobre con que amarraste tu cabellera desordenada por el puelche, tus mejillas partidas por la escarcha de las duras mañanas del sur, tu gesto de despedida en el andén de la pequeña estación, para no
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Después de haber besado sus cabellos de trigo, nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
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Pero para esta época, 1836 a 1839, yo había comenzado a ver, gradualmente, que el viejo testamento, desde su manifiesta falsa historia del mundo, con su Torre de Babel, el arcoíris de señal, etc., y desde atribuirle a dios los sentimientos de un tirano ve
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Los lleva como llevó el cielo mis cabellos aquel año en que amé.
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Ella vive de pie sobre mis párpados, sus cabellos están entre los míos, tiene la forma exacta de mis manos y el color de mis ojos que la miran.
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Está de pie frente a mis párpados, sus cabellos entre los míos. Tiene la forma de mis manos y tiene el color de mis ojos. Y fui por ella devorado como una isla por el mar.
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¡Y pensar que hay insensatos que en esta misma hora sueñan con riquezas y distinciones! ¡Qué sedosa es tu cabellera, amada mía!