Tenía la piel color de ámbar y sabrosa como la pasta de almendras.
Frases célebres sobre: abro. [Página 4]
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Si abro la puerta hay una mujer entonces afirmo que existe la realidad.
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No saben cuan tierno y sabroso estaba su culito asado...
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Lo sabéis, es algo cómico: cada uno de estos cabrones que quieren legalizar la marihuana es judío. ¿Qué diablo les pasa a estos judíos, Bob? Supongo que es que la mayoría son psiquiatras.
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Aquí nosotros no hemos dormido en tres cabrones días, para que vayan escuchando y se vayan enterando. Porque yo no soy Luis Miguel, ni soy Shakira, ni soy ningún tipo de artista que estaba en un cabrón yacuzzi, agarrandome las bolas con modelos en el hote
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No me había dado cuenta hasta ahora de qué necesitada he estado de cercanía humana. De sentirlo a él a mi lado en la oscuridad. Desearía no haber malgastado el último par de noches dejándolo fuera. Me hundo en el sueño, envuelta en su calor, y cuando abro
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El amor hace que todo lo amargo se le haga a uno dulce y sabroso
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Es preciso desabrochar la mano, desnudarla en la calle, entrar derribando la puerta de los hombres segundo piso a la izquierda expediente número ternura.
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- Y eso que era un cabro confiado. - A los quince años todos somos confiados. - Yo no confiaba ni en mi madre. - ¿Cómo que no confiabas ni en tu madre? Con la madre no se juega. - Precisamente por eso.
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¡Ay madre! Cuando estemos satisfechos de comer, de hablar, de reírnos y maravillarnos, nos vamos cada uno a lo nuestro: yo a mi cama, donde distraído abro la esclusa intemporal del sueño, tú a tu tumba, donde susurra la hierba familiarmente con su voz de
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Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me dio dos luceros que, cuando los abro, perfecto distingo lo negro del blanco, y en el alto cielo su fondo estrellado, y en las multitudes el hombre que yo amo.
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Yo también abro la tierra y con ella abro mi fe apúrate yunta e'negro que comienza a amanecer.
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Considero yo muchas veces, Cristo mío, cuán sabrosos y cuán deleitosos se muestran vuestros ojos a quien os ama, y Vos, Bien mío, queréis mirar con amor.
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La tierra que no es labrada llevará abrojos y espinas aunque sea fértil; así es el entendimiento del hombre.