Una parte de la vida la pasamos haciendo mal lo que hacemos, otra no haciendo nada y el resto haciendo lo que no deberíamos hacer.
Frases célebres sobre: ada. [Página 655]
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La belleza, para ser agradable, debe ser ignorada.
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Aquel que espera una gran acción de bondad al menos una vez, nunca hará nada. La vida está hecha de pequeñas cosas. La verdadera grandeza consiste en ser grandioso en las pequeñas cosas.
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Cada concesión sumisa a nuestro miedo expande el dominio del mismo; no sólo desperdiciamos ese tiempo en que los males que tememos pudieran ser sufridos y superados en el acto; por el contrario, mientras que la dilación no alivia en ninguna forma nuestros
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El que aguarda para hacer mucho de una sola vez, nunca hará nada.
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De todos los ruidos, creo que la música es el menos desagradable.
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Una mosca, señor, puede picar a un caballo majestuoso y hacerlo estremecerse de dolor; pero la primera seguirá siendo nada más que un insecto, y el segundo, empero, un caballo.
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Nada ha podido retrasar más el avance de la ciencia que la actitud de las mentes vulgares, que envilecen lo que no pueden comprender.
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La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores de cada país, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre.
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Las opiniones no deben ser contadas sino pesadas.
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Nada estorba tanto la curación como el cambio frecuente de medicinas.
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Nunca hasta tal punto están cerradas todas las salidas, que no haya lugar para alguna acción buena.
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La enemistad oculta es la más peligrosa: declarada, carece de probabilidades para vengarse.
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¿Cómo será posible que nada te conmueva, que no haya lluvia que te estruje ni sol que rinda tu fatiga?
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Este perfume intenso de tu carne, no es nada más que el mundo que desplazan y mueven los globos azules de tus ojos, y la tierra y los ríos azules de las venas que aprisionan tus brazos.
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Junto a tu cuerpo totalmente entregado al mío, junto a tus hombros tersos de que nacen las rutas de tu abrazo, de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas, sentí de pronto el infinito vacío de su ausencia.
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A la luz de tu mirada despido mis penas todas, como a la luz de los astros la hoja despide la sombra.
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No soy dueño de mí mismo ni voy donde a mí me agrada, atado llevo el deseo al hilo de tu mirada.
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Creo haber superado cada una de mis deficiencias personales por la simple pasión por el trabajo. No sé si usted nació con esa pasión pero se puede aprender porque se necesita de ella
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La individualidad es un carácter impregnante de las cosas, pero también puede decirse que no hay nada individual que no tenga carácter reconocible mediante el pensamiento universal.