Yo siempre había deseado no ser el maestro de nadie. Pero la gente quiere un maestro, quieren ser discípulos; por eso jugué el rol. Ha llegado la hora de decirles que muchos de ustedes están listos para aceptarme como un amigo.
Frases célebres sobre: aes. [Página 6]
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Pues debiendo ser ya maestros en razón del tiempo, volvéis a tener necesidad de ser instruidos en los primeros rudimentos de los oráculos divinos, y os habéis hecho tales que tenéis necesidad de leche en lugar de manjar sólido.Pues todo el que se nutre de
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Deja de tocar la guitarra un día y lo notarás tú. Deja de tocarla dos días y lo notará tu maestro. Deja de tocarla tres y empezará a notarlo el público.
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Si uno quiere suicidarse lo tiene facilísimo, abres esa ventana y te tiras, no te salva ni la caridad. Claro que si caes encima de un bar de putas o de una vieja...
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Si vuestra majestad lo ve así, entonces vuestra majestad no me ha interpretado bien, pues siempre he considerado sumamente indecoroso y absurdo que la mujer tome el puesto de instructora o maestra de su señor y marido; ella debe aprender de su marido y se
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Primera condición de toda obra maestra: pasar inadvertida.
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El maestro debe inspirar al alumno temor y respeto. ... La admiración va incluida. El maestro es alguien superior que tiene un conocimiento superior y lo transmite a los alumnos. Ésa debe ser la base. A lo mejor ésta es una concepción que ya no tiene que
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No hay mejor maestro que el astuto, te enseñara a vender el plomo por oro.
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—¡Maestre, protesto! ¡La banca no es un juego!
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—No pierde usted el tiempo, maestre —comentó el señor Turbio.
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Siendo modesto puedes llamarme maestro, por enseñarte al resto cómo hacer esto.
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Es timbre de gloria para un hombre apedillarse tomista, pero quien siga las opiniones de santo Tomás, sólo porque son del Maestro, es el menos tomista de los hombres.
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Marx y Engels son mis maestros; Lenin fue mi camarada. Pero, ¿qué eres tú para mí?
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¿Dónde encontrar a Mawlānā? Una visita a Konya muestra que la verdadera casa del maestro del amor Divino no es una ciudad, ni un país, ni ningún otro sitio sobre la tierra, sino los corazones de aquellos que están sedientos del vino del amor.
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La normalidad es una camisa de fuerza. Nos amaestran a todos igualitos. No me parece muy buen material literario y me interesan más los personajes anormales.
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Cuando los alumnos ven amor de padre en el maestro e interés de su aprovechamiento, van con gusto a la escuela, aunque no haya representaciones.
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Yo, repito, que no soy capaz de reprobar lo que Usted medite hacer y mande ejecutar, primero, porque sería una locura querer el discípulo instruir al maestro y, lo segundo, porque tengo delicadeza para tratarlo como particular y como jefe. Hacer observaci
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El loco maestro toca, con una dulzura loca Toca Para Mí.
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Como educadores sólo podemos ser optimistas. Con pesimismo se puede escribir contra la educación, pero el optimismo es necesario para ejercerla. Los pesimistas pueden ser buenos domadores, pero no buenos maestros... La educación es un acto de coraje; coba
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Yo soy un gran creyente de la educación, porque cuando yo crecí en Austria, cuando crecí en Austria tuve una gran educación. Tuve grandes maestros.