Los maridos son estupendos como amantes cuando engañan a sus mujeres.
Frases célebres sobre: amantes. [Página 2]
Hay un total de 135 freses célebres sobre "amantes" este sitio web. [Página 2]
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Los amores pasados siempre ofenden a los amantes nuevos, por muy muertos que estén aquellos
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Los amantes no se tocan, se presienten.
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¿Por qué llorás, banquerito? venid, dime la verdad, ¿Será el Perú, será Cuba, la causa de tu penar, los amantes de tu esposa, tu precoz senilidad?”
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¿Quién elogió a los amantes en detrimento de los amados?
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Un pedazo de pan es más precioso para el hombre que una montaña de diamantes y oro, Amén.
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Los diamantes son la luz blanca de Dios
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La cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes Óleo de mujer con sombrero
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Un buen matrimonio sería aquél en que olvidaríamos de día que somos amantes y de noche que somos esposos.
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¿Qué maldición separa a los amantes que no se han olvidado?
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Dejemos a los amantes y a esas imaginaciones ardientes, a esas extravagantes fantasías que van más allá de lo que la razón puede percibir.
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Romeo: ...El amor es un humo que sale del vaho de los suspiros; al disiparse, un fuego que chispea en los ojos de los amantes; al ser sofocado, un mar nutrido por las lágrimas de los amantes; ¿qué más es? Una locura muy sensata, una hiel que ahoga, una du
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El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.
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... son realmente Anticristos aquellos que persiguen a los hombres de bien y amantes de la justicia, simplemente por que disienten de ellos y no defienden los mismos dogmas de fe que ellos.
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Las chicas grandes necesitan diamantes grandes.
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Las riñas de los amantes son la renovación del amor.
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Vivir con un niño sin que nos guste abrazarlo y que nos provoque para que lo hagamos sólo es tener las cargas que su debilidad impone. La naturaleza ha hecho a los pequeños mamíferos encantadores para la vista y muy amantes de las caricias y de los lameto
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No existe nada más interesante que la conversación de dos amantes que permanecen callados.
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La poesía no quiere adeptos, quiere amantes.
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La noche ha prendido sus claros diamantes en el terciopelo de un cielo estival.