El árbol de la vida es la comunicación con los amigos; el fruto, el descanso y la confianza en ellos.
Frases célebres sobre: amigos. [Página 27]
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El ejército que mando se compone de vuestros hermanos, de vuestros parientes y de vuestros amigos. Yo mismo soy uno de vosotros. No tenemos todos otra ambición que restituiros al goce de vuestra libertad
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Los amigos falsos son como las sombras: sólo nos siguen cuando brilla el sol
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Silben, griten, rómpanme la cara, ¿Y luego?, ¿Luego qué? Una vez más diré que son ustedes unos imbéciles. En tres meses, mis amigos y yo les venderemos nuestros cuadros por algunos francos.
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Unos amigos de Casillas dicen que él filtra y tal. Pero qué amigos, eso más bien son enemigos. ¡Pues vaya amigos!
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La familia y los amigos íntimos me han dicho que no me presente. Los que me quieren han intentado disuadirme
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Amigos míos, Dios me es necesario, porque es el único ser que puede amar eternamente
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Amigos míos, pedid a Dios la alegría. Sed alegres como los niños, como los pájaros del cielo
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Dios nos libre de enemistarnos con amigos.
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¡Dios me libre de enemistades de amigos!
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La muestra de hoy me ha quitado las ganas de buscar amigos, ni en el campo ni en la ciudad. Un hombre sensato debe tener bastante compañía consigo mismo.
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Espero que mi cabeza no crezca, me quedare con los pies sobre el suelo, pegada a mis amigos y familia, y tratar de lidiar con una vida normal
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Vivir es tan asombroso que apenas deja espacio para otras ocupaciones, aunque los Amigos son, si cabe, un acontecimiento más hermoso.
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Todo mi patrimonio son mis amigos
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Te das cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos cuando estás involucrada en un escándalo.
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Las mujeres ahora son más exigentes porque ya no dependen de nosotros, y esto, amigos, nos obliga a superarnos.
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La prueba final de una novela será el cariño que nos inspire; la misma prueba que hacemos a nuestros amigos y a todas esas otras cosas que no podemos definir.
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Sólo dos cosas quiero, amigos, una: morir, y dos: que nadie me recuerde sino por todo aquello que olvidé.
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Grande y dorado, amigos, es el odio. Todo lo grande y lo dorado viene del odio.
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¿Quién no piensa alguna vez en esos misteriosos amigos que no hemos visto y que no veremos jamás, que no tienen ni cara ni nombre?