El mayor mal es la falta de amor y caridad, la terrible indiferencia hacia nuestro vecino que vive al lado de la calle, asaltado por la explotación, corrupción, pobreza y enfermedad.
Frases célebres sobre: amo. [Página 483]
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Lo que importa es cuanto amor ponemos en el trabajo que realizamos.
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Las querellas de los amantes renuevan el amor.
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En el amor se dan todos estos males: injurias, sospechas, treguas, guerra y la paz de nuevo.
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Es un gran error suponer, que el imperio que se establece sobre los hombres por la fuerza, sea más agradable y permanente, que el que se funda sobre el amor.
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Los desdenes de los enamorados reavivan el amor.
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Todos estamos inclinados a juzgarnos a nosotros por nuestros ideales y a otros por sus actos.
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La función del arte en la sociedad es edificar, reconstruirnos cuando estamos en peligro de derrumbe
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Esto está cada vez peor, estamos al borde del caos, espero que alguien se atreva a decirlo... El caos, no hay otra palabra, yo por si acaso, se lo digo confidencialmente, he mandado a EEUU toda mi fortuna, lo poco que tengo, claro está... Por eso yo ni un
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El amor y la muerte se parecen: cuando estamos perdidos acudimos a ellos
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... en los momentos más trágicos me río o enciendo un cigarrillo y me echo al suelo y te miro como si nada malo tuviera que suceder. Ciertas posturas nos hacen creer en la felicidad. A veces estar acostada me hizo creer en el amor.
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Los amores cobardes no llegan a amores ni a historias; se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar
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Estamos progresando. En la Edad Media me habrían quemado y ahora se conforman con quemar mis libros.
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Es muy interesante observar aqui que la opinión popular está en lo justo cuando considera el sueño como predicción del porvenir. En realidad, es el porvenir lo que el sueño nos muestra, más no el porvenir real, sino el que nosotros deseamos.
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Mátame, espléndido y sombrío amor, si ves perderse en mi alma la esperanza.
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Íbamos a ninguna parte, es cierto, y estábamos perdidos: no importaba
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¡Oh tú, que me entregaste la armonía! Desesperando creo en tu promesa. Amor, contémplame, en tus brazos, presa.
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Mi amor no es amor de mercado, porque un amor sagrado no es amor de lucrar
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Mi único amor siempre ha sido el de la patria; mi única ambición, su libertad.
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No aspiremos a lo imposible, no sea que por elevarnos sobre la región de la libertad, descendamos a la región de la tiranía