Esto no es un partido entre el Real Madrid y el Barcelona y por lo tanto con componentes de adscripción más o menos apasionada a determinados colores, sino que es un partido entre lo que pueda interesar a los consumidores de servicios tan esenciales como
Frases célebres sobre: ant. [Página 235]
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Esta es una triste pérdida no sólo para el deporte, sino también para nuestro país. No hay nadie a su nivel en Fórmula 1. Él fue el mejor piloto, muy determinante y es una tristeza perderlo.
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No digas de antemano lo que vas a hacer; porque si fallas, se burlarán de ti.
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Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.
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Uno es los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas.
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Inspiración, un termino despreciado por todos los los pedantes del mundo, y también por sus primos, los cursis.
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La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante.
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Pero hace tanta soledad que las palabras se suicidan.
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¡Tanta vida Señor!/ ¿Para qué tanta vida?
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Le dije cuanto había en mi corazón. Por eso huyó, ¿verdad?
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A la hora de morir uno canta para sí, no para los demás.
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Supongo que el envejecimiento del rostro ha de ser una herida de espantoso cuchillo.
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¿Quién elogió a los amantes en detrimento de los amados?
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Hubiera preferido cantar blues en cualquier pequeño sitio lleno de humo en vez de pasarme las noches de mi vida escarbando en el lenguaje como una loca.
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No es posible dejarse vencer y aniquilar por dos fantasmas. Si fueran muchos, en fin... Pero dos fantasmas.
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Creo que puedo cantar y esquilar unas cuantas ovejas al mismo tiempo.
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Soy un reflejo de lo que canto. A veces tengo que ponerme serio porque las cosas por las que he pasado son serias.
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Ante todo nadie poseerá casa propia excepto en caso de absoluta necesidad.
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Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.
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Imposible, pues, que un dios quiera modificarse a sí mismo; antes bien, creo que todos y cada uno de ellos son los seres más hermosos y excelentes que pueden darse y, por ende, permanecen invariable y simplemente en la forma que les es propia.