Cruel es la ira, e impetuoso el furor; mas, ¿quién parará delante de la envidia?
Frases célebres sobre: arar. [Página 20]
Hay un total de 426 freses célebres sobre "arar" este sitio web. [Página 20]
-
-
Todo está ligado, todo se une en el universo. No se puede separar la parte del todo: la interdependencia rige el orden cósmico.
-
Fue fácil pronosticar el fracaso absoluto de tan sabio gobierno, porque los hombres son estúpidos y prefieren cobijarse en los brazos de la esclavitud a pararse ante los vientos de la libertad y vivir de acuerdo con este difícil camino, y por su naturalez
-
Decir que los preliminares sirven para preparar el coito es dibujar nuestra sexualidad como los niños dibujan un hogar; con un trazo y un tejado rojo
-
En cuanto el hombre abandona la envidia empieza a prepararse para entrar en el camino de la dicha.
-
Al declararse un incendio o la noticia inesperada de una muerte, en el primer momento de terror, que es un momento de enmudecimiento, nos invade un oscuro sentimiento de culpa, ese reproche amorfo que nos dice: di pues, ¿No lo sabías?
-
Arte y naturaleza, como espíritu y cuerpo, marchan juntos: así, su separarse es la muerte.
-
Ahora, más que la tarde anterior, no podía pensar en nadie con quien compararla a ella. Se había vuelto absoluta, más allá de toda comparación. Se había vuelto decisión y destino.
-
Un pequeño saber no puede equipararse a uno grande. Ni una corta vida a una larga existencia. ¿Cómo se sabe que esto es así? El hongo que sólo vive una mañana desconoce el ciclo de la luna. La cigarra de verano nada sabe de primaveras ni de otoños. Así so
-
Enseñar a quien no tiene curiosidad por aprender, es sembrar un campo sin ararlo
-
Enseñar a quien no quiere aprender es como sembrar un campo sin ararlo.
-
La gente piensa que quien debe declararse en el amor es el hombre, pero es tan bonito también oír una declaración de amor de una mujer.
-
Quiere, quiere, quiere sin parar, insiste, aguanta, rodea, da más vueltas, pide, apiada al destino con trabajos, sigue tenso de atenciones a ver lo que dicen la voz de la sangre, el signo que inscribe la ola en la arena, el silencio insigne.
-
La máxima dicha es no necesitar nada. Eso sólo se logra mediante la experiencia. Ni siquiera un emperador puede equipararse a un hombre que no necesita nada. Él está libre para hacer lo que le plazca, y no debe ser servido por otros.
-
Saltos y espirales tan puros sin duda recorren eternamente el mundo, y no me quedaré despojada de belleza: el don de tu pequeña vida, tu olor a pasto mojado cuando duermes, azucenas, azucenas que no pueden compararse con tu carne.
-
Cuando termina el himno y la pantalla se oscurece, la habitación guarda silencio. Mañana al alba nos levantarán y nos prepararán para el estadio. Los juegos en sí no empiezan hasta las diez, porque muchos de los habitantes del Capitolio se levantan tarde,
-
Comprenderéis sin esfuerzo que es absurdo mantener, por medio de delatores y verdugos, la religión de un Dios al que los verdugos hicieron perecer. Es casi tan contradictorio como acaparar los tesoros de los pueblos y de los reyes en nombre de ese mismo D
-
Es necesario preparar a las masas en forma tal que ellas nos sigan con entera confianza.
-
¿Cómo reconocer una obra de arte? ¿Cómo separarla, aunque sólo sea un momento, de su aparato crítico, de sus exégetas, de sus incansables plagiarios, de sus ninguneadores, de su final destino de soledad? Es fácil. Hay que traducirla.
-
Porque sólo los locos, los desequilibrados y los maniáticos pueden resistir largo tiempo al fuego del entusiasmo; el hombre sano debe contentarse con declarar que, sin una chispa de este misterioso fuego, la vida no vale la pena vivirse.