La luna a todo correr las cimas de los árboles detienen la lluvia.
Frases célebres sobre: árbol. [Página 7]
Hay un total de 310 freses célebres sobre "árbol" este sitio web. [Página 7]
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¿De qué árbol en flor? No sé, ¡pero qué perfume!
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No podemos dejar que los árboles mueran. Los árboles son para nuestros nietos.
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Nos separamos y ahora me quedo solo a la sombra del árbol
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Apoyada a un árbol desnudo de raras hojas una noche estrellada.
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Sólo en un árbol de la inmensa llanura las cigarras se agrupan.
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Usando abonos químicos los árboles crecerán más pero el suelo se va empobreciendo.
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Con árboles altos como cortavientos, cítricos en el medio, y una cubierta de abono verde bajo ellos, he hallado la forma de tomármelo con calma y dejar que el vergel se cuide a sí mismo.
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En Japón cuando florece el cerezo la gente va al campo alegre, a ver la flor del cerezo, se sienta bajo los árboles y hacen fiesta. Son felices. Bebiendo sake y mirando las flores. Cuando florecen las plantas producen una oxigenación y esto produce aire p
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Las bacterias se reproducen en los restos humanos y de otros animales, hierbas y árboles prosperan sobre los nutrientes que liberan la actividad de las bacterias. Los insectos atacan a los árboles, la rana come los insectos. Animales, plantas, microorgani
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Yo, como el archidemonio, llevaba un infierno en mis entrañas; y, no encontrando a nadie que me comprendiera, quería arrancar los árboles, sembrar el caos y la destrucción a mi alrededor, y sentarme después a disfrutar de los destrozos
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Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol.
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Si en lo profundo de mi corazón tuviera la certeza de que mañana se acabaría el mundo, me gusta pensar que soy el tipo de persona que aún así hoy plantaría un árbol.
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El tronco que se lleva, arrastrando, la corriente tal vez crea que el árbol que sigue creciendo en la orilla anda hacia atrás.
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En el árbol de mi pecho hay un pájaro encarnado. Cuando te veo se asusta, ¡eres un espantapájaros!
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La noche suena como un órgano. Mis manos incandescen. He apretado los troncos de los árboles. Estrangulé los torsos de las mujeres y rompí la tierra como un vientre. ¡Hoy, hoy! ¡Trueno, sorbo de Dios! Mis brazos se agigantan como trombas oceánicas. Y esto
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Tú y yo somos dos tablas que alguien cortó en el bosque a un árbol milenario.
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Pero ¿Quién plantó ese árbol para que de él saliéramos y en él nos encerráramos?
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Seré bueno. Diré la verdad sustancial a la justicia. Me bañaré en el mar, y seré puro árbol que da su sombra a los pastores.
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Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombres se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.